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sábado, 10 de abril de 2010

El actor

Nuestro Invitado:
Miguel León Burgos
Comienza así la historia de un actor que tuvo que tomar una gran decisión en un momento crítico de su vida. Se llamaba Michael Lión, y era uno de los más afamados actores de Broadway. Estaba casado con Liliana Grey, con la cual se casó muy enamorado y recién salido de la universidad de Louis Vives. Se conocieron ambos cuando tenían 16 años y su amor fue un flechazo. Se juraron amor eterno y todo lo que normalmente uno suele hacer cuando está enamorado, ellos los hicieron.
En cuanto les fue posible se casaron, y aunque los primeros meses fueron de una gran felicidad y comprensión, poco a poco, muy poco a poco, aquel gran amor se fue enfriando por parte de Liliana, y para Michael su vida se fue convirtiendo en un infierno.
Los comienzos de él como actor, habían comenzado en el Actor´s Studio, tenía madera de actor y sus profesores le reconocieron que en el futuro iba a ser un gran intérprete de grandes papeles. Y comenzó a trabajar en una obra, La Muerte de un Viajante de Arthur Miller, y para él fue un gran éxito reconocido en el ámbito de la farándula, y en los medios críticos, que lo reconocían como un gran intérprete.
Michael, era un hombre con unas ideas muy claras en lo que respecta a su trabajo. Había interpretado más de 50 obras con un gran éxito y era tanta la pasión que ponía en su trabajo, que vivía realmente sus papeles en las obras, prácticamente se fusionaba con su personaje y esa era su otra vida, muy diferente a la que en la realidad estaba viviendo.
En su vida real, seguía teniendo muchos problemas con su mujer, con Lilian, que de verdad le hacía la vida imposible. Cuando llegaba a su casa luego de haber actuado en la función del día, se encontraba siempre con el disgusto de saberse humillado por ella. Cada vez se notaba mas avejentado y cansado de aquella vida que no era vida. Muchas veces había tratado de escapar de aquella rutina, y la verdad, es que era bastante débil para tomar una decisión tan drástica como para dejar su vida actual y rehacer otra vida, lejos de aquella mujer que tan desgraciado lo hacía.
Uno de los días que más desesperado estaba, fue al teatro para realizar algunos ensayos de otra obra, y en el tablón de anuncios de la compañía, había una nota que decía que aquella tarde tenían una reunión, ya que el director y el productor, deseaban tener una charla con todos los actores, deseaban presentar nuevos proyectos, entre ellos una obra que les habían presentado muy recientemente y que también conocieran a nuevos actores que se iban a incorporar al elenco.
Por la tarde, cuando llegó Michael se encontró el escenario lleno de compañeros de la compañía y nuevas caras que desconocía. Una vez todos colocados cómodamente, el director se dirigió a todos, y comentó que recientemente había recibido la visita de un nuevo escritor de excelentes comedias y que les había presentado una nueva obra, que él, creía que iba a tener mucho éxito. Al mismo tiempo presentó a los antiguos integrantes del elenco, a las nuevas adquisiciones y Michael se fijó en una joven de bello aspecto que destacaba entre todas las demás mujeres.
El director les presentó al escritor y a Michael le impactó la presencia de aquel hombre. Tenía un aire misterioso y le llamó la atención que su mirada iba dirigida a él precisamente con frecuencia, esto en cierto modo le inquietó y no sabía por qué. Dejó de estar pendiente y atendió a las explicaciones que sobre la nueva obra daba el escritor.
La obra en términos generales era una comedia llena de dulzura y con tintes muy románticos, el título de la obra, “El Significado de la Vida” y a medida que el autor iba leyendo, Michael estaba como hipnotizado, subyugado por el significado de las palabras, las situaciones y prácticamente se veía a sí mismo interpretando el papel principal. Todos los asistentes estaban pendientes de cada palabra, de los gestos con que el autor remarcaba algunas partes y todos estaban a la expectativa de lo que fluía de la boca de aquel misterioso hombre.
Cuando acabó la reunión, había una gran expectación por parte de todos, ya que el papel principal era muy interesante y daba margen a ser interpretado de forma magistral, a aquel que lo consiguiera. Michael, sin haberse dado cuenta, estaba sentado al lado de aquella joven, y cuando ella se volvió a hacía él, sus ojos se encontraron y unas leves sonrisas por parte de ambos hicieron que en unos instantes, los dos se encontraran muy cómodos uno al lado del otro. Se presentaron y ella le dijo que se llamaba Ana Martín, y que era actriz desde hacía unos años, pero que nunca había tenido la oportunidad de trabajar en una compañía como en la que ahora estaba, él le dijo su nombre y sus manos se estrecharon en señal de amistad, una bella y nueva amistad.
Cuando acabó la reunión, el director les dijo a todos que próximamente hablaría personalmente con cada uno, y designaría quienes iban a interpretar la obra. Fueron retirándose todos y Michael se despidió de Ana, lamentando muy profundamente no poder acompañarla, ya que debía regresar a su casa a enfrentarse con su mujer y temía ese momento, se sentía desmoralizado, aunque en su interior, una llamita se había encendido recordando la sonrisa de aquella bella mujercita, Ana, la nueva compañera.
Cuando Michael llegó a su casa, su mujer comenzó a despotricar contra él, le amenazó a que le iba a dejar, que no lo aguantaba más, que era un hombre sin recursos, en fin, lo humilló tanto como quiso. El mientras tanto, aguantó el chaparrón estoicamente y cuando ella dio por terminada la perorata, él se retiró a su estudio, dejando volar su imaginación. Maldecía la mala suerte que había tenido en su matrimonio, tan enamorado que estuvo siempre... Y ahora veía que todos sus sueños de felicidad se habían esfumado. Su imaginación era lo que lo mantenía vivo en aquellas circunstancias.
¡Cuánto echaba de menos sus actuaciones en el teatro!, Añoraba sus personajes que le hacían vivir otras vidas, siempre se sentía transportado fuera de su vida real y esto era lo que siempre estaba pensando, vivir fuera de su cuerpo e incorporarse al cuerpo de su personaje.
Sus encuentros en el proscenio del teatro con la joven damita, Ana, le hacían sentirse vivo de nuevo. Llegaron a intimar y de sus conversaciones, ambos llegaron a la conclusión que eran almas gemelas y fantaseaban con sus sueños hasta creer que eran realidades. Los dos se encontraban felices estando juntos y de conversar sobre cosas nimias, sobre todo hablaban de los personajes que habían interpretado y los que en un futuro pensaban interpretar.
Un día que Michael había llegado temprano al teatro se encontró con el autor del libreto de la nueva obra. Este se presentó de nuevo a Michael, y sus ojos penetrantes parecían escudriñar sus pensamientos. Era un hombre extraño, parecía conocer toda la amargura que él estaba sufriendo en su matrimonio, ya que en su interior adivinaba que algo estaba sucediendo y que era como si su alma fuera transparente y ese hombre pudiera ver todo lo que pasaba por su interior.
Hubo un momento Michael sintió que algo iba a suceder, y así fue, el escritor, que se llamaba Jos Doe, acercando su rostro al de él, le dijo musitando que la obra que había presentado, la había escrito para él y para una personita que también pertenecía al elenco. Estaba pensada para dar soluciones de futuro. Estas palabras intrigaron aun más a Michael, se sentía como transportado fuera de su cuerpo y comenzó a notar como si una nueva vida se hubiera introducido dentro de él.
Cuando se separaron y cada uno siguió su camino, comenzó a pensar que algo estaba pasando en su vida en esos momentos y recordó cada palabra que le había dicho el autor de la nueva obra y empezó a asociar su vida actual y lo que le había contado su amiga Ana. Esta se había confiado a él, y le había relatado su vida, que coincidía con la suya. Había estado casada, y resultó ser un matrimonio fracasado desde el primer momento y duró poco tiempo, incluso tuvo que cambiar de ciudad y de nombre para evitar seguir con el que fue su marido, era acosada y la amenazaba constantemente.
Ella también tenía sus sueños, y deseaba huir de su vida, solo era feliz cuando interpretaba sus personajes que le hacían vivir otras vidas que ella deseaba. Todo esto coincidía con los sueños de Michael. Y en uno de los entreactos, él conversó con Ana y le dijo lo que el misterioso señor Doe le había dicho días antes, que la obra estaba pensada para él y para otra personita del elenco y le parecía que se refería a ella. Ana sintió un escalofrío que recorría su cuerpo, ya que esa misma conversación la había mantenido el señor Doe con ella días antes, en los mismos términos y le confesó a Michael, que creía que también se refería a él. Ambos se quedaron pensativos, a la expectativa de lo que podría suceder.
Pasaron los días y la obra que estaban representado en el teatro con un gran éxito de público, había finalizado. De nuevo fueron llamados todos los actores para una reunión con la dirección del teatro, ya que según les habían informado, se iban a repartir los papeles de la nueva obra “ El Significado de la Vida “. Todos estaban impacientes por saber quiénes serían los elegidos para interpretarla. Sabían que era una obra importante, ya que les habían leído parte del libreto y estaban de acuerdo que era una magnífica obra de teatro, con tintes de humanidad y fantasía.
A una hora determinada los reunieron a todos en el escenario y en la reunión también estaba el autor del libreto, el señor Doe, con su misteriosa personalidad que a todos inquietaba. En un momento determinado, hizo su aparición en el escenario, y todos se quedaron callados y expectantes, a la espera de que comenzara la lectura de la nueva obra, al quedar todo en silencio, las luces que iluminaban el escenario se apagaron y solo quedó un foco que iluminó al señor Doe, haciendo más misteriosa e inquietante la atmósfera que envolvió a los presentes.
El autor muy lentamente inició la lectura y una atmósfera inquietante cubrió aquel escenario y sus palabras cautivadoras hipnotizaron a los asistentes. Comenzó dando un breve bosquejo de lo que iba a tratar la obra; era al mismo tiempo tierna, llena de amor y con ciertos tintes de misterio. En concreto, se basaba en la historia de dos jóvenes, los cuales habían sufrido en sus vidas vejaciones y maltratos, que por un azar del destino, en un momento determinado, se habían encontrado, y que ambos tenían almas paralelas en todos los sentidos.
Ana y Michael se sentían inmersos en la historia, era la suya propia y tenían la certeza que los papeles principales de la obra, serían para ellos. Los necesitaban, los deseaban y de acuerdo a como se habían desarrollado las cosas era necesario que esos papeles les fueran adjudicados.
El autor siguió con su lectura y el tema en sí era de lo más interesante. Los actores principales, el femenino y el masculino, en sus historias reales vivían renegando de su propia existencia, ya que todos aquellos sueños que habían soñado siempre, el tener de felicidad y amor, se habían truncado por diversas circunstancias, y en los papeles de la obra, y esta resultaba ser, que eran unos actores que conectaban en el escenario y allí vivían una historia, que era de ficción y que en realidad cumplía todas sus expectativas.
Los actores vivían su vida real, cada uno con sus circunstancias propias, pero en cuanto llegaban al teatro y entraban en el escenario, cambiaba su vida en la ficción y ésta cumplía todos sus sueños deseados que se realizaban de verdad. En la obra, incluso llegaba a ser matrimonio, tenían una hija, un hogar, un verdadero hogar, donde todo era paz y tranquilidad y de verdad que desarrollaban una vida que llenaba sus deseos.
Había en todos los actores presentes un gran deseo de conseguir aquellos papeles, con los que cada uno podría dar de sí lo mejor en su actuación, donde cada uno pondría el alma y no ahorraría esfuerzos y sacrificios para que la obra fuera un éxito. Pero entre todos los presentes, sí había dos que estaban casi seguros de ser los protagonistas, estos eran Ana y Michael.
Todos estaban entusiasmados por el desarrollo de la lectura y el alcance que iba a suponer para toda la compañía de un gran éxito de público y críticas. Cuando el señor Doe acabó la lectura, se hizo un gran silencio durante unos minutos y todos quedaron expectantes esperando que hablaran el director de la compañía y el apoderado, quienes habían indicado previo a la lectura, que una vez acabada ésta, comunicarían los nombres de los principales intérpretes.
Sin darse cuenta nadie de los asistentes, sin saber como, el lugar donde había estado sentado el señor Doe se encontraba vacío, y de verdad que fue un misterio para todos la forma como había desaparecido, aun estando el único foco iluminando el lugar que él ocupaba y mucha gente a su alrededor. Su asiento estaba vacío y encima del sillón, el libreto de la obra. Se miraron unos a otros y nadie pudo dar ninguna explicación. Era de verdad un misterio.
Las luces se habían encendido e iluminaban el gran escenario, se miraban unos a otros en espera de que el director comenzara a hablar. Este dirigió una mirada a su alrededor y muy pausadamente, comenzó diciendo que habían estado hablando con el autor, el señor Doe, y que éste se había formado una opinión de todos los actores y actrices y que por deseo de él, los papeles principales deberían ser para... Y se quedó un momento haciendo una pausa silenciosa. Entre tanto, Michael había asido la mano de Ana, y ambos, sintieron latir fuertemente sus corazones, esperaban que el director diera su veredicto, aunque ellos dos sabían de antemano que eran los elegidos. De nuevo el director tomó la palabra y nombró a Ana y Michael, como los actores principales de la obra que próximamente pondrían en cartel. Todos se apresuraron a felicitarlos y los dos estaban rebosantes de felicidad, ya que se estaba cumpliendo su sueño. Las felicitaciones de todo el elenco, eran de verdad sinceras, ya que los apreciaban.
Repartieron los papeles restantes de la obra una vez terminada la reunión, y todos se retiraron a sus casas. Ana y Michael se despidieron felicitándose mutuamente. Se llevaban los libretos con la parte de su futura actuación y ambos lamentaban que deberían separarse en aquellos momentos, ya que volvían a su vida real con todos sus problemas.
Michael llegó a su casa y cuando entró ya le esperaba un aluvión de reproches, insultos y amenazas. Todo su mundo se derrumbaba y alejándose de ella se refugió en su estudio para no escucharla. Se centró en revisar su papel en la obra y tal era su interés que se vio inmerso en un nuevo plano de su vida. Lamentaba no poder decirle a su mujer lo feliz que estaba por haber conseguido el papel de su vida y se quedó rumiando su pena.
Pronto comenzaron los ensayos y tal como se estaban realizando, se notaba un ambiente algo irreal y lleno de misterio. Michael fue al despacho del director para recabar información sobre el señor Doe, que tanta impresión le había causado, y también averiguar cual había sido el motivo de haberle dado el papel en la obra. La contestación no le aclaró nada, le dijo que ellos tampoco conocían al autor, al señor Doe. Había sido recomendado por un amigo, y que cuando se presentó a ellos, llegó con un aura de misterio y de improviso, no pudo aclararle nada a Michael. Lo cierto es que se habían fijado en Ana y él, a petición del autor.
A medida que los ensayos adelantaban, estaba ocurriendo algo muy curioso a nuestros protagonistas. En cuanto entraban en el escenario, su vida real cambiaba completamente y se involucraban completamente en sus papeles, viviendo esa otra vida irreal, pero que para ellos era la verdadera razón de vivir. Fuera del escenario quedaban sus problemas personales y en cuanto se metían en sus papeles respectivos, su vida era otra vida.
Los dos deseaban de verdad tener esa vida ficticia tan llena de felicidad, estar juntos, olvidarse de todo lo que no fuera vivir en esa nueva situación. Al entrar en el escenario, esa era su vida real, su mundo y ocurrió algo realmente fascinante. En uno de los últimos ensayos, estando viviendo esos momentos tan maravillosos de su actuación, como si de un solo pensamiento se tratara, ambos desearon olvidarse del mundo exterior y de lo que no fuera esa feliz convivencia, y aquel escenario se transformó en su vida real, sabían que ya estaban viviendo lo que ambos deseaban y fueron testigos de aquel suceso, el escenario y también los demás actores y actrices del elenco, que Michael y Ana, estaban desapareciendo del escenario, se estaban integrando en ese mundo ficticio y para asombro de todos, nunca nadie volvió a saber de ellos. Se habían ido a vivir sus ensueños y eran dos seres felices de haber alcanzado la dicha de haber encontrado a su pareja definitiva.
Se habían cumplido sus deseos y todo el escenario se vio envuelto en una luz cegadora y desapareció a los ojos de los asistentes y todos comenzaron a sospechar que aquel misterioso autor el señor Jos Doe, con sus misteriosas circunstancias, desapariciones y presentación en el teatro, se debió a que no era de este mundo y que había venido para hacer felices a dos seres que merecían serlo.


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