"//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js">

BUSCADOR TEMÁTICO o AVISOS CLASIFICADOS.

Búsqueda personalizada

viernes, 10 de febrero de 2012

Tres meses Trabajando por la Cultura



En menos de 3 meses de haber asumido la Dirección del Instituto Nacional de Cultura Ancash, el profesor José Antonio Salazar ha logrado recuperar todo lo que sus antecesores lograron destruir con facilidad y sarcasmo, imponiendo la soberbia, frivolidad e indiferencia a la cultura ancashina, fomentando nuevamente la cultura con permanentes actividades porque él sabe lo que tiene que hacer, gracias a ese trabajo silencio ha comenzado a darle un nuevo rostro al INC Ancash, hoy Dirección Regional de Cultura de Ancash. 

Uno de los grandes pasos dados por José Antonio Salazar Mejía y sin necesitar tarjeta de invitación de nadie, solo cumpliendo su trabajo estuvo presente en el Centro Arqueológico Chavín de Huantar donde guió a varios Ministros de Estado, pero a su vez aprovechó para solicitarle varios pedidos, que ha asegurado pronto se harán realidad.

REUNIÓN CON EL PREMIER
El Director confesó a la prensa que en su reunión con el Ministro Oscar Valdez, aseguró haber llegado a buenos acuerdos, como un mayor presupuesto para la cultura en nuestra región, una movilidad para la Dirección, ya que ésta se perdió en la gestión anterior y otros puntos de interés para el crecimiento de la labor a favor de la Cultura en Ancash.
COMO BUEN HUARACINO: HOMENAJE A SU TIERRA
Mientras gran parte de la población dejaba pasar desapercibido los 189 años de titulación de la "Muy Generosa Ciudad de Huaraz" demostrando su identidad huaracina por eso dijo "Lo que celebramos el 25 de julio es la fiesta cuando Huaraz llega a ser provincia, hay otra fecha importante que es el 29 de noviembre donde Huaraz proclama su independencia; son tres fechas grandes, y el 18 de enero es la tercera, cuando deja de ser Villa y asciende a cuidad". 
De otro lado rindió homenaje a personas ilustres, dedicadas al desarrollo de nuestra ciudad, como el pintor Rogger Oncoy; al periodista Néstor Espinoza; a la empresa DIGEST NAT SAC; que produce alimentos a base de Kiwuicha a la casa hogar "Asociación Arco Iris"; y a la señora Osorio de Torres Timotea, por su participación en los programas sociales. 
RECUPERANDO LA IDENTIDAD CULTURAL
Demostrando que la música es su pasión el Director del INC Ancash, luego de años, puso en marcha el concurso de canciones alusivas al carnaval huaracino a fin de impulsar la participación de niños, jóvenes y adultos y rescatar la esencia del antiguo carnaval huaracino; fortalecer la identidad regional y el acerbo cultural de nuestros pueblos. "El carnaval es una tradición enraizada en lo más profundo del sentimiento local y tiene innegables raíces andinas, además de la recuperación y revaloración de las tradiciones regionales" dijo José Antonio Salazar.
FESTIVAL DE LAS DANZAS ANCASHINAS
Otro de los trabajos realizados en estos dos meses de gestión, resalta el inicio de las reuniones de coordinación para el III festival de danzas Ancashinas 2012 que permitió mostrar las expresiones ancestrales en danzas más representativas da las provincias, donde fue elegido en calidad de Presidente del comité el Director Regional de Cultura de Ancash y junto a otros grupo de personajes de la cultura y arte tendrán la gran responsabilidad de llevar adelante este evento el próximo 18 y 19 de agosto.
En este festival las comunidades rurales demostrarán sus danzas autóctonas, que se realizan en sus fiestas patronales; "Hay que darle énfasis a este tipo de eventos, planificando con tiempo para su realización y se realice espectacularmente; que esta fiesta sea declarada como patrimonio cultural y Huaraz se constituya la capital de la música y danza nativa del Perú" fueron las declaraciones del Director Regional de Cultura - Ancash. 
TALLERES VACACIONES CON ÉXITO
La primera semana de enero el INC Ancash puso en marcha las conocidas vacaciones útiles 2012, con la puesta en marcha de talleres de arte, creatividad y desarrollo personal, la cual culminará el próximo mes de marzo, contribuyendo de esta forma a la educación y la cultura de los niños, quienes con estos programas refuerzan aun más sus conocimientos, creatividad y desarrollo personal.

jueves, 9 de febrero de 2012

Isla Blanca, bodas de plata

Fuente:  Ciberayllu. Ayllón  Publicado:(15 setiembre 2002) 
http://www.andes.missouri.edu/andes/Comentario/RA_IslaBlanca.html
A propósito de las Bodas de Plata del grupo literario de Chimbote
Isla Blanca: privilegiando el fervor creativo y el pensamiento analítico
Ricardo Ayllón  
Para referirse al grupo literario «Isla Blanca» de Chimbote, es necesario tocar en primer lugar aquel suceso que determinó su instauración, nos referimos a la creación de Alborada, la revista que fuera ideada por el escritor Óscar Colchado Lucio junto a Wilfredo Cornejo Ibargüen y otros estudiantes de la otrora Escuela Normal Superior «Indoamérica» de Chimbote. Aquello ocurrió en 1969 y obedeció, estamos seguros, a una serie de acontecimientos culturales propios de ese ritmo social que define en gran medida una posición frente a la literatura.
Maynor Freire, Cristian Reynoso, Ricardo Ayllón,
promo de Ricardo, Gabriel Rimachi. Foto: Ciudad desierta
El año de 1969, recordemos, es paradigmático puesto que es la época en que se cumplen 10 años del triunfo de la revolución cubana, movimiento que produce una actitud restauradora en nuestro continente y otorga un nuevo rostro a Latinoamérica toda. Es ya deducción unánime que los sesentas quedarán como una de las más agitadas décadas de la historia del orbe: son los años culminantes de la llamada Guerra Fría, episodio de la historia en que el capitalismo demuestra de manera enérgica su decisión de no ceder terreno, tal como lo hiciera en Vietnam, o coronando su dominio global al rebasar literalmente las fronteras del planeta cuando, justamente en 1969, logra conquistar la Luna. En el Perú, comienza a regir el llamado Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas a partir de una clara aunque descolorida actitud reformista; y José María Arguedas, uno de los escritores que había conseguido sincerar el espíritu de la narrativa nacional distinguiendo el espíritu íntimo del ande en sus novelas, se desentiende del mundo pegándose un tiro en la carne para recobrar el alma.
El departamento de Ancash, por su parte, observa pasivamente cómo sus apacibles costas son heridas de muerte con el fenómeno de la explotación pesquera, fenómeno que convierte a Chimbote en la barriada más grande del Perú y en un atractivo caldo de cultivo para sociólogos, escritores e, inclusive, teólogos. Denis Sulmont, Gustavo Gutiérrez y el propio Arguedas, veían nacer en Chimbote la envergadura de sus obras. Dentro de esta turbina social, aparece el primer número de la revista Alborada, impregnada sin duda por la humareda vertiginosa de su tiempo.
No sólo vocero de estudiantes, sino también terreno en el cual comienzan a ser desbordados todos los demonios de la creación, Alborada avanza casi a un número por año, en formato de oficio, e impresa todavía en mimeógrafo. Esta es la época en que Colchado Lucio, sobre todo, empieza a ensayar su prosa desde una labor periodística erigida por entrevistas a importantes actores de la cultura peruana, pero también permitiendo el desfile por sus páginas de una gran variedad de creadores y pensadores nacionales: cartas inéditas de Arguedas; poesía de «Hora Zero»; trabajos de Juan Ojeda, Marcos Yauri, Cecilia Bustamante, Sonia Luz Carrillo, Rosa Cerna Guardia, Wilfredo Kapsoli, Francois Bourricaud, Maynor Freyre, Román Obregón, Gustavo Armijos, Jesús Cabel, Juan Félix Cortez, entre muchos otros, realzan la calidad de la revista.
De esta forma, Alborada se va convirtiendo ya no en el órgano de sólo tres o cuatro escritores, sino de un Chimbote que empieza a reconocerse en sus páginas. Transcurren ocho años y, con toda la madurez ganada, se convoca a un reducido número de escritores chimbotanos para instituir el «Grupo Cultural Isla Blanca. Arte y Liberación», agrupación que desde un principio pondrá en claro sus objetivos. Para ello, es pertinente conocer dos textos reveladores que nos ofrecen importantes luces sobre su grado de autenticidad, su compromiso para con Chimbote y el espíritu ideológico que mueve sus primeras acciones. El primero, es un manifiesto redactado e impreso el mismo mes en que es fundada la agrupación, nos referimos a «Palabras desde el lomo de la isla», cuyas líneas más significativas dicen lo siguiente: «Nuestros versos tienen aroma de algas, consistencia de roca, fuerza de viento, de ola rugiente, de mar embravecido. Queremos que nuestra voz llegue a las caletas dormidas en el tiempo, a los villorrios de tierra adentro, a las calles despobladas de alegría de las barriadas costeras, los caseríos de piedra del Ande, los bohíos de palma del llano amazónico, donde viven nuestros hermanos (…) Somos la conciencia de un pueblo que despierta y dirige sus pasos a la liberación final. Definitiva. Eso es lo que escribiremos. Lo que cantaremos».  
Asimismo, en Alborada número ocho, de junio de ese mismo año, se sientan las bases del grupo con el siguiente anuncio: «Bajo el clima tropical de verano de l977, matizado con las frescas brisas del mar chimbotano, nace una agrupación cultural auténticamente popular que ama la literatura, la poesía y toda creación artística que exprese la realidad integral de este gigantesco puerto que supera ya los trescientos mil habitantes. (…) Pretende así el Grupo constituirse en la expresión genuina y auténtica de la cultura y arte chimbotanos. Tiene así mismo la intención de bregar por la creación y difusión de la poesía, el teatro y la literatura en sí, a través de recitales, exposiciones, fórums, conversatorios y círculos de estudio. Otra de las miras de la referida agrupación es la de estimular la creación literaria en la juventud y la clase proletaria, forjadora de la riqueza y de la producción nacional. La poesía que cultivan es de avanzada y de corte hondamente social. (…) Se espera que en el transcurso de  una temporada a otra se logre contar con un equipo muy dinámico de poetas y compositores que den a Chimbote una fisonomía cultural propia».
Corre la década del 70, y lo que se capta es el espíritu de los trastornos sociales, viviéndose los asuntos políticos con pasión e intensidad, como ocurriera en casi todos los ámbitos culturales. Pero si bien esta característica marca con creces la orientación del Grupo hacia un compromiso ideológico, será a través de la revista Alborada y, conforme pasan los años, que el Grupo dejará entrever cómo este compromiso se encaminará hacia el terreno de lo estético y la investigación. De ello hablan perfectamente sus números dedicados a temas específicos, iniciados a mediados de la década del 80 hasta la actualidad, con tópicos como lo erótico, lo infantil, lo social, lo esotérico, la literatura lúdica, la amorosa, la histórica o la andina.
De esta forma, si de lo que se trata es de privilegiar el fervor creativo y el pensamiento analítico dentro de su conjunta concepción de hacer literatura, Isla Blanca permitirá también vislumbrar este objetivo a partir de una tarea meritoriamente fértil, en la que destaca la participación de sus integrantes en recitales y encuentros de escritores regionales y nacionales, en la difusión de sus trabajos en revistas de otros ámbitos y en un intercambio permanente de publicaciones nacionales e internacionales, así como en la realización de talleres de poesía y en el estudio de la obra de escritores peruanos. De otro lado, el Grupo se verá reforzado con la integración de más afiliados. Si los miembros-fundadores, en febrero de 1977, fueron Óscar Colchado Lucio, Víctor Hugo Romero, Miguel Rodríguez Paz, Wilfredo Cornejo Ibargüen y Pietro Luna Coraquillo, hacia los primeros años de la década del 80 se unirían a sus filas: Víctor Raúl Plasencia, Félix Ruiz Suárez, Saniel Lozano Alvarado, Gustavo Alarcón, Telmo Sora, Jaime Guzmán Aranda y el pintor Julio César de Castilla «Salamandra».  
A mediados de la década del 80, ya Isla Blanca ha sabido ganar terreno en todo el ámbito nacional, erigiéndose como uno de los principales entes que animan la actividad literaria en el país, y, en ese logro, sus integrantes comienzan a decidirse por la publicación personal. Los 80s son los años de los primeros libros, aunque es cierto que ya Colchado había tomado la delantera, trasladándose inclusive a Lima, donde establece su residencia.
No es mezquino mencionar que, hasta el momento, ha sido durante la década del 80 que el Grupo ha conseguido mayor notoriedad, pues para nadie es un secreto el oscurantismo sufrido bajo la dictadura de la década del 90. Además de la publicación de libros, Isla Blanca ve florecer su ámbito editorial a partir de otros proyectos hechos realidad, como la separata de poesía Marea, que continúa en circulación, y la colección poética Vientos de la Isla. En esta vorágine corporativa, el Grupo ha crecido y ve llegar a sus filas destacados y nuevos integrantes. Gonzalo Pantigoso, Marco Cueva Benavides, Antonio Salinas, Adrián Arias, Pedro Rodríguez Ortiz, Leonidas Delgado León, Martha Irene Mejía, Dante Lecca, Brander Alayo, Enrique Tamay, Víctor Sagastegui, Sixtilio Rojas, Gloria Díaz Azalde, Carmen Mimbela y Medalit  Escalante, entre algunos otros, brindan al grupo la novedosa energía de su arte y pensamiento.  
En la difícil lucha que ha significado hacer cultura durante la última docena de años, e intentando hacer frente a esa suerte de crisis consuetudinaria que representa el centralismo limeño, Isla Blanca vio mermada también la aparición periódica de Alborada (apenas un número entre setiembre de 1990 y enero de 1998). No obstante, en estos últimos cinco años la revista ha podido sobreponerse iniciando la reconquista del terreno perdido, mientras que la actividad grupal también se ha visto favorecida gracias a tres principales aspectos: la reciente filiación de nuevos y jóvenes miembros (Antonio Mayucayán, Francisco Vásquez Carrillo, Augusto Rubio y Teófilo Villacorta Cahuide), la puesta en marcha de la colección narrativa «Cuentos de la isla» y la incursión al universo virtual de Internet.
Dueño de un apreciable y productivo itinerario, el actual «Grupo de Literatura y Arte Isla Blanca» cumple 25 años en olor a éxito, 25 años que, sin embargo, no deben olvidar sus miembros que son apenas la edad de la juventud. Queremos sumarnos a las Bodas de Plata de Isla Blanca, para aplaudir no sólo el más serio compromiso que ha existido en Chimbote por instituir una auténtica conciencia literaria, sino además un trabajo que debe ser interpretado como uno de los mejores ejemplos en el Perú de lo que representa la indeclinable apuesta por el trabajo colectivo.

lunes, 6 de febrero de 2012

Cien Años de Soledad. Resumen

Nuestro Invitado: Gabriel García Márquez
Este libro es una pieza fundamental de la literatura latinoamericana del siglo XX y, sobre todo, del llamado Realismo mágico. Gabriel García Márquez formó parte del boom latinoamericano y siempre se ha reconocido como un denostador y critico de las dictaduras en el continente. Cien años de soledad, en su momento, fue importantísimo porque el desborde de fantasía mezclada con la realidad. Es un libro que te envuelve en sus historias y que atrapa tu atención desde sus primeras páginas. Los personajes representan y exaltan las características más crudas y las más grandes del ser humano
Personajes:
José Arcadio Buen día: personaje principal. Es un hombre soñador
e ingenuo. El fundador de Macondo. Un hombre con gran curiosidad
por la ciencia y generoso.
Úrsula: personaje principal. Úrsula es el personaje que tipifica la
realidad de las madres en América Latina. Defensora de su familia y
proveedora de lo necesario. Úrsula es supersticiosa y muy generosa.
José Arcadio: personaje secundario. Lleno de vida y deseoso de
conocer el mundo. Bondadoso y un poco bruto.
El Coronel Aureliano: personaje principal. Aureliano es callado y retraído en su juventud y, más tarde, aguerrido y violento. Imposibilitado para el amor y expresar sus sentimientos.
Amaranta: personaje secundario. Amaranta creció alejada del cariño de su madre y de la atención de José arcadio Buendía. Vivió su vida amargada por el amor no correspondido de Pietro Crespi. Vivió atormentada por la pasión que sentía por su sobrino y el no poder confiar en nadie.
Aureliano Segundo: personaje principal. Cuando era niño se parecía a los aurelianos de la familia: callado, ensimismado e interesado en la platería. Cuando descubre el amor también descubre las fiestas, el derroche. Hombre de buen corazón y muy generoso.  
José Arcadio Segundo: personaje secundario. En su niñez tiene el carácter de los José Arcadios: dicharachero, interesado en los inventos y en las empresas más extrañas e imposibles. Cuando es un hombre, comparte con el coronel Aureliano su interés por la guerra y las causas sociales.
Fernanda: personaje principal. Mujer dura y conservadora. Vive siempre preocupada por las apariencias.
Pilar Ternera: personaje principal. Amante y la mejor consejera de los Buendía. Pilar es una pieza fundadora de las generaciones de los Buendía. Provedora de consuelo y muy generosa.
Petra Cotes: personaje principal. Petra siempre fue la fiel amante de Aureliano Segundo. De buen corazón y llena de pasión y energía.
Aureliano: personaje principal. Aureliano comparte los gustos por la platería como todos los aurelianos. Ensimismado e inocente.
Amaranta Úrsula: personaje principal. Una mujer feliz y llena de vida. Amaranta Úrsula es la que logra cambiar el destino de los Buendía. Vive y muere feliz sin ningún asomo de amargura o soledad.
Argumento:
Esta es la historia de los Buendía, la estirpe que estuvo condenada a vivir cien años de soledad. Los Buendía pudieron descansar en paz cuando nació la primera criatura procreada en el amor verdadero.
José Arcadio Buendía y su esposa, Úrsula, son los procreadores de José Arcadio Buendía, el hijo mayor, y Aureliano Buendía, que más tarde sería coronel y Amaranta, la menor; de estos tres nacerán cuatro generaciones que, de manera cíclica como la historia, se irán relacionando y procreando entre ellos mismos, salvo algunas excepciones. Ésta familia acompañada por otros esposos, mujeres y niños, cruzan la sierra y en un lugar desierto encallado en el caribe fundan el pueblo de Macondo; el pueblo es testigo de la felicidad, de la tristeza, de la fortuna y de la desdicha en donde dignamente, durante mas de cien años, vivieron los Buendía.
Guiado por el asombro y la imaginación, José Arcadio Buendía se trastorna con la magia y las invenciones que Melquíades lleva a Macondo cada año con el circo. La obsesión de José Arcadio por las empresas mas inimaginables y su cercana relación con el gitano, Melquíades, son las constantes que marcaran y confirmarán su destino y el de toda su familia. Las relaciones de pasión-amor-odio más fuertes y destructivas se darán en el transcurrir de cuatro generaciones impregnadas por la superstición, el miedo, la religión, la soledad, la inocencia y la solidaridad. Los nombres se van perpetuando de generación en generación como los lazos carnales entre los primos y las tías, los hermanos y las abuelas, etcétera. Por la vida de los Buendía conocemos la historia de Macondo, del caribe y de América. La devastación de la tierra con la fiebre de los bananos, una guerra civil, la creación de los sindicatos.
Los Aurelianos son pensativos, meditabundos y combativos; Los José Arcadios son parranderos, obsesivos, y, locos, son todos. De estas historias personales que construyen la gran historia familiar nacen y viven los seres más extraños, mágicos y desolados que el mundo allá antes visto.
Capítulos:
1. Muchos años después, el coronel Aureliano Buendía se acordaría de cuando su padre los llevaba, a él y a su hermano, a conocer las maravillas del circo. José Arcadio Buendía amaba la época en que el circo llegaba a Macondo y con él llegaba Melquíades, un gitano extravagante que llegaba al pueblo con los inventos más extraños. Imanes que recolectaban todo a su paso, tapetes voladores y enormes cubos de hielo. Melquíades, a su despedida del pueblo, siempre le dejaba sus tesoros a José Arcadio, él, por su parte, emprendía con ellos las empresas más osadas. Úrsula, su mujer, siempre renegaba e intentaba impedir que su marido gastara el poco dinero, pero siempre era inútil. Los hijos gozaban del circo e igualmente se sorprendían por los inventos y las enigmáticas personalidades que llegaban con él.
2. El criollo cultivador de tabaco, José Arcadio Buendía, estableció una sociedad con el bisabuelo de Úrsula, el negocio fue tan productivo que en poco tiempo hicieron una fortuna. Los lazos de unión entre José Arcadio y Úrsula se estrecharon desde entonces, en el pueblo de Riohacha. La madre de Úrsula se encargaba de atormentarlos con los peligros a los que su descendencia se exponía por el parentesco familiar, eran primos, que había entre ellos. En un duelo de honor, así calificado por el pueblo, José Arcadio Buendía mató a Prudencio Aguilar cuando una noche hacía bromas sobre el matrimonio todavía no consumado por el terror de Úrsula sobre sus futuros hijos. José Arcadio y Úrsula se sintieron culpables por el asesinato, culpa que sentirían hasta en la tumba. Después de largas noches de insomnio a causa del espíritu de Prudencio, los Buendía deciden abandonar el pueblo y fundar uno nuevo: Macondo. Ya instalados en el pueblo que fundó José Arcadio con otros amigos, empezaron las visitas del circo. A la casa de los Buendía llegaba todas las mañanas Pilar Ternera, una jovial y risueña mujer que leía la baraja y ayudaba a Úrsula con las labores domésticas. Con el pretexto del juego, Pilar Ternera inició a José Arcadio en los menesteres del amor; así se inició la relación de la mujer con los Buendía. Tiempo después Aureliano se enteró de la relación que José Arcadio sostenía con Pilar y, se convirtió en su cómplice. Un jueves de enero nació Amaranta y para fortuna de su madre, Úrsula, después de una detenida examinación, era un bebé con todas las partes de ser humano.
3. Pilar Ternera parió a un Buendía, el niño, a pesar de la voluntad de Úrsula, fue llevado a la casa de los abuelos. Le dieron el nombre de José Arcadio y la abuela puso como condición que nunca se le fuera revelado su origen. José Arcadio se volvió una autoridad en el pueblo y nada se hacía sin ser antes consultado con él. Úrsula se encargó de consolidar la economía familiar, y así sería hasta sus últimos días, con su maravillosa industria de galletitas y peces azucarados. Por su parte, Aureliano había dejado de ser un niño y era lo contrario a la imagen de su hermano; Aureliano era silencioso y meditabundo y se había dado al oficio de la platería. Un domingo llegó Rebeca, con los huesos de sus padres en una caja y una carta para José Arcadio. La niña no hablaba, llegaron a creer que era sordomuda y hasta el día de su muerte la llamaron Rebeca Buendía. Descubrieron que Rebeca tenía el vicio de comer tierra y cal de las paredes; después de los esfuerzos de Úrsula dejó de hacerlo y comenzó a hablar. Con la llegada de nueva gente a Macondo llegó la enfermedad del insomnio y, más tarde, la peste de la memoria. Los habitantes del pueblo pasaban noches sin dormir y se estaban olvidando de su historia y hasta de los nombres de las cosas. De todo los curó Melquíades.
4. La casa fue remodelada y creció tanto como la familia. Rebeca y Amaranta se habían convertido en adolescentes y Úrsula decidió hacer una gran fiesta para ellas. La abuela mandó llamar a Pietro Crespi, un bailarín del cual se enamorarían las dos niñas. Amaranta cultivó un rencor por Rebeca que se llevaría hasta la tumba. Llegó al pueblo la familia Moscote, los padres y siete bellas hijas. Aureliano conoció a Remedios Moscote y quedó enamorado perdidamente de su candidez, la niña tenía nueve años. El dolor y la amargura se instalaron en casa de los Buendía cuando Pietro Crespi dejó el pueblo, Rebeca, por su parte, se queda sufriendo silenciosamente. Aureliano es el único que la comprende pues sufre del mismo mal de amor. Pilar Ternera se entera del amor que Aureliano le profesa a la menor de los Moscote y consigue que la niña acepte casarse con él. El matrimonio es aceptado bajo la condición de que Rebeca también cumpla su deseo de casarse. Amaranta la amenaza con impedir su boda, si fuera necesario, hasta con su propia muerte. Melquíades, el viejo sabio, se murió y José Arcadio se negó a enterrarlo. A l viejo José Arcadio se le iba el tiempo inventando mecanismos y estudiando los libros de Melquíades, fue perdiendo el interés por el mundo, excepto por el laboratorio que le dejó el gitano. Una tarde, José Arcadio entra en un estado tan alterado de locura que Aureliano, ayudado por diez hombres, tuvo que amarrarlo al castaño.
5. Aureliano y Remedios se casaron un domingo, Rebeca estaba muy triste por la demora de Pietro. El señor Moscote llevó un padre a Macondo que, más tarde, se daría a la tarea de edificar un templo que tardaría más de quince años en ser terminado. Amaranta, queriendo impedir la boda, propuso que la boda entre Rebeca y Pietro se realizará cuando el templo hubiera sido terminado. Hubo un nuevo y definitivo aplazamiento, la muerte de Remedios; una madrugada fue encontrada en un mar de sangre y con un par de gemelos atravesados en el vientre. Úrsula dispuso un duelo de puertas y ventanas y Rebeca volvió a comer tierra. Una tarde apareció un hombre enorme, de grandes músculos y el cuerpo curtido de sal, era José Arcadio que, muchos años atrás, se había ido con los gitanos. Rebeca descubrió en Arcadio el amor y se olvidó de Pietro. Aureliano se integra a la guerra civil, en muy poco tiempo es nombrado coronel.
6. Aureliano se aleja de Macondo, se convierte en un hombre mítico; en el pueblo se tienen noticias suyas por medio de los 17 hijos que tuvo durante la revolución. Arcadio, el nieto de José Arcadio, sigue los pasos de su tío, pero se convierte en un dictador, Úrsula lo desprecia. José Arcadio, que sigue amarrado al castaño, había perdido todo contacto con la realidad. Rebeca y José Arcadio se van de la casa pues, según Úrsula, son la deshonra de la familia. Amaranta y Pietro Crespi inician una profunda amistad que, más tarde, se convertiría en amor. Pietro le pide a Amaranta que se casen y ésta se niega rotundamente; el dolor se le vuelve insoportable y, al poco tiempo, Pietro Crespi se corta las venas. Amaranta se refugia en la costura y el hermetismo. El carácter firme de Rebeca convierte a José Arcadio en un manso hombre de trabajo. En la guerra, Arcadio es aprendido y fusilado pidiendo, como su última voluntad, que su hijo sea llamado José Arcadio y Úrsula si fuera niña. 
7. La guerra había terminado pero el coronel Aureliano Buendía estaba condenado a muerte. La noche de su fusilamiento José Arcadio Buendía, rifle en mano, rescató a su hermano. El coronel y seis hombres volvieron a la guerra, dejaron Macondo para seguir la revolución. Una buena tarde llegó el telégrafo a Macondo. Rebeca y José Arcadio vivían apartados de su familia; sorpresivamente, un hilo de sangre atravesó el pueblo, desde la casa de Rebeca hasta la casa de Úrsula, la madre supo que habían matado a su hijo José Arcadio. El coronel Aureliano volvió a Macondo acompañado de su compadre Gerineldo Márquez. Gerineldo estaba enamorado de Amaranta y la visitaba todas las tardes. Úrsula le pidió a Amaranta que se casara con el coronel, ésta se indigno y, aseguró, que nunca se casaría.
8. Amaranta observaba a Aureliano José, hijo del coronel, desde su mecedor. Su sobrino había dejado de ser un niño y se resistía a dormir lejos de ella por temor a la lluvia, de juegos inocentes pasaron a quitarse las ropas, intercambiaron caricias y se perseguían por todos los rincones para amarse. Un día, cuando Úrsula casi los descubre, Amaranta salió de su fascinación y terminó de tajo con Aureliano José. El sobrino moriría enamorado de Amaranta. La vida en la casa cambiaba según los ánimos y las circunstancias de los habitantes. Una noche, cuando Aureliano José se paseaba desarmado por los antros, y en el contexto de una guerra, un capitán del gobierno lo asesinó de tres tiros. El coronel Aureliano Buendía volvió a Macondo acompañado por todo su regimiento. Úrsula descubrió, a pesar suyo, que su hijo había perdido el corazón en la revolución.
9. Llegaron a Macondo seis abogados, representantes del gobierno, en busca de el coronel Buendía para firmar ciertos acuerdos. Se firman los convenios aún cuando los abogados y el coronel reconocen que la revolución se ha convertido en una disputa por el poder. Después de veinte años de guerra, el coronel le pide ayuda a su amigo Gerineldo Márquez para acabar con la revolución donde, también, había perdido la vida y ahora le resultaba vacía. El coronel, para felicidad de su madre, vuelva a ser el hombre de la casa de los Buendía. Muchos años después, cuando el coronel seguía buscando poner fin a la violencia fue mal herido. Meses después se recuperó.
10. Santa Sofía de la Piedad había sido la mujer de Arcadio, tuvieron dos varones: Aureliano Segundo y José Arcadio Segundo. Los niños fueron tan parecidos cuando eran niños que hasta su misma madre los confundía. Aureliano Segundo se dio a la tarea de descifrar los pergaminos que Melquíades había abandonado con su muerte, pero una tarde, el gitano apareció en el laboratorio y se dispuso a transmitirle todo su conocimiento. En cambio, José Arcadio Segundo se dedicó al negocio de los gallos de pelea, Úrsula intentó evitarlo pero no obtuvo ningún resultado. Aureliano segundo conoció a la mujer que lo sacaría de su encierro y con la que compartiría toda su vida: Petra Cotes. A pesar de ser su mujer y después su concubina, la amaba más que a su propia esposa. Con Petra conoció la fortuna y la felicidad y, juntos, se convirtieron en unos despilfarradores y holgazanes. En una feria, donde Remedios, la bella, fue proclamada reina, Aureliano Segundo conoció a Fernanda que, más tarde, sería su mujer.
11. El matrimonio estuvo a punto de terminarse a los dos meses cuando Fernanda se enteró que Aureliano Segundo mantenía la relación con Petra Cotes. Fernanda venía de una familia acostumbrada a la buena vida y a cumplir con las reglas de etiqueta. Todo el tiempo que vivió en Macondo trató de imponer las mismas reglas para los Buendía. Los obligaba a sentarse a la mesa con manteles de lino y vajilla de plata. Fernanda se desvivía por atender la casa y era muy estricta con Aureliano. El hombre, agobiado por la dureza de Fernanda, se entregó al derroche de su fortuna y a vivir apasionadamente con su concubina. Pero, de su matrimonio nació Renata Remedios que, por su belleza e inocencia, sería la perdición de cuanto hombre la mirara. A su regreso de la guerra, el coronel Aureliano se había dedicado a la platería y siempre se le veía en el laboratorio de Melquíades. Una tarde, a pesar de su voluntad, su madre lo obligó a abrir la puerta. El coronel se encontró con 17 hombres que lo reclamaban como a su padre. Los 17 aurelianos se dedicaron a recorrer el pueblo y a disfrutar de los placeres de sus mujeres. Uno de ellos, Aureliano Triste llegó a la casa donde había vivido José Arcadio y después de tirar la puerta, en medio de la neblina, se encontró con Rebeca que le apuntaba con el rifle. Rebeca había estado encerrada desde la muerte de José Arcadio y estaba convertida en una anciana. Aureliano Triste había heredado el gusto por las empresas casi imposibles pero era afortunado en los negocios y, una buena tarde, decidió llevar el ferrocarril a Macondo.
12. Llegó a Macondo la luz, el cine, muchas novedades. Con el ferrocarril llegó Mr. Herbert y, un día, invitado a comer en casa de los Buendía probó los bananos. Le impresionaron tanto que en los siguientes días siempre se le vio haciendo pruebas y tomando apuntes respecto a la fruta. Después de varios meses llegó a Macondo una avalancha de forasteros que empezaron a construir casas y, más tarde, llegaron sus familias y sus animales. El pueblo se llenó de gente nueva, los gringos se habían asentado en Macondo para explotar la tierra, el banano; y el resto de la gente había llegado Macondo atraídos por las historias que se contaban del pueblo. Mientras el coronel vivía enojado por la invasión, Aureliano Segundo estaba feliz de relacionarse con gente nueva y vivir en una constante fiesta. Remedios, la bella era la única que no se alteraba con los vertiginosos cambios, pero todos los hombres que la miraban se volvían locos o se morían de amor por ella. Una tarde, mientras doblaba ropa limpia, Remedios, la bella, salió volando llevándose con ella unas sábanas. José Arcadio Buendía seguía atado del castaño y en una ocasión, mientras Úrsula lo alimentaba, le confesó su tristeza por la próxima muerte de su hijo Aureliano. El coronel cansado y enojado por la presencia de los gringos, decidió retomar las armas y acabar con ellos, acudió a pedirle ayuda a su amigo Gerineldo Márquez, éste se negó mirándolo con compasión.
13. Con el paso de los años Úrsula estaba perdiendo la vista pero seguía teniendo una energía que le permitía ocultar su vejez. La abuela se guiaba por los olores y por los sonidos y dedicaba su tiempo a la educación de José Arcadio, el hijo de Fernanda que sería Papa. Meme, la primogénita del matrimonio, sería una excelente ejecutante de clavicordio. Llegado el momento, los dos se fueron a continuar sus estudios en el extranjero. En su soledad, Amaranta había empezado a tejer su propia mortaja. Aureliano Segundo seguía siendo más feliz en los brazos de Petra y sólo volvía a la casa cuando sus hijos regresaban de vacaciones. Fernanda, por su parte, les escribía largas cartas mintiéndoles sobre la felicidad que reinaba en la casa. Aureliano Buendía pasaba todo el día recluido en el laboratorio, trabajaba en la platería. El único día que se asomó a la calle fue para ver pasar al circo. Los nuevos visitantes estaban muy lejos de parecerse a Melquíades y sus amigos.
14. Las vacaciones de Meme coincidieron con la muerte del coronel Aureliano Buendía. Meme había terminado sus estudios y se dedicaba a pasear con sus amigas y a tocar el clavicordio todas las tardes. En poco tiempo la casa se llenó de amigas que iban a la costura. Meme sobresalía por su entusiasmo y reanudó una bella relación con su padre que se desvivía por complacerla. Tiempo después, la actitud de Meme fue cambiando y su madre, Fernanda, la sorprendió en varias mentiras. Una tarde, después de días de secreta vigilancia, Fernanda la descubrió besándose con Mauricio Babilonia en la oscuridad del cine. La madre, como era de esperar, la encerró en la casa y le prohibió toda clase de visitas. Meme no parecía sufrir y, al contrario, disfrutaba de pasar horas en su cuarto. Una noche, Fernanda pidió ayuda a la policía para capturar un ladrón de gallinas que estaba en la parte trasera de la casa. Repentinamente, se oyeron unos disparos y Mauricio Babilonia cayó muerto dejando a Meme esperando un hijo suyo. Una mañana Amaranta anunció su muerte y, sin querer confesarse, se acostó en su lecho hasta que cerró los ojos.
15. Aureliano Segundo se distanció, aún más, de Fernanda por la forma en que se comportó con Meme. Años después descubrió lo que su propia esposa había intentado ocultarle, Meme había tenido un niño de Mauricio y llevaba tres años escondido en el laboratorio de Melquíades. Aureliano Segundo se encargó de su educación y lo llamó José Arcadio. Por su parte, José Arcadio Segundo había abandonado los gallos de pelea para trabajar en la compañía bananera, pero después de años de explotación se convirtió en el líder de los trabajadores y formó el primer sindicato de Macondo. El sindicato peleaba contra los gringos y José Arcadio Segundo se vio, muchas veces, en peligro de ser encarcelado. José Arcadio entendió mejor a su tío, el coronel Aureliano Buendía, pero al final de la lucha descubrió que la verdadera razón de ambos era el vació que tenían en el corazón.
16.Llovió cuatro años, once meses y dos días. Nadie podía dejar la casa, José Arcadio Segundo se pasaba el tiempo en el laboratorio platicando con Melquíades y absorto en los pergaminos. Aureliano Segundo esperaba que escampara para ir a casa de Petra. Después de un tiempo, la comida empezó a escasear y Fernanda le exigía a su marido que saliera en busca de víveres. Úrsula aseguraba que se moriría cuando escampara. Fue necesario excavar canales. En esos días se murió el coronel Gerineldo Márquez y el sepelio se vio arruinado por la lluvia. Úrsula se asomó a la ventana para despedirse de él. Aureliano Segundo va a casa de Petra Cotes y la encuentra tratando de salvar las pocas reses vivas que les quedaban. Enojada, Petra le reclama a Aureliano no haber acudido a sus llamados.
17. Dejó de llover y Úrsula se dedicó a restaurar la casa. Aureliano Segundo tomó sus baúles y regresó a casa de Petra Cotes. José Arcadio Segundo seguía estudiando los pergaminos de Melquíades. Con la restauración de la casa, Úrsula se llenó de recuerdos y se esforzó por cumplir su promesa de morir. La mujer, ya en sus últimos días, regresó el tiempo en su memoria y a los nuevos descendientes los confundía con los primeros. Rebeca murió a finales de ese año y Aureliano Segundo se hizo cargo del entierro. Con el diluvio Macondo parecía un pueblo fantasma, estaba deshabitado y todas las casas perecían caerse con solo mirarlas. Amaranta Úrsula, la hija menor de Fernanda, se fue a estudiar a Bruselas. El nueve de agosto, José Arcadio Segundo se murió mientras conversaba con su hermano gemelo. Pocas horas después, Aureliano Segundo dejó de respirar cuando dormía en la cama de Fernanda. Petra Cotes intentó ponerle los botines con los que siempre había deseado morir, pero Fernanda le prohibió la entrada a la casa. Los gemelos fueron enterrados en baúles iguales y volvieron a ser idénticos como lo fueron en la niñez.
18. Aureliano no abandonó en mucho tiempo el cuarto de Melquíades. Había empezado a traducir los pergaminos; Santa Sofía de la Piedad se encargaba de llevarle café, un poco de comida y de cortale el pelo. Desde la muerte de Aureliano Segundo, Fernanda se encargaba de mandar todos los días un canasto con víveres. Así humillaba a quien la había maltratado. Para Santa Sofía de la Piedad el que hubiera pocos habitantes en la casa le permitía descansar, la casa se precipitó en una crisis de senilidad y estaba casi en ruinas. Santa Sofía de la Piedad después de desistir de seguir trabajando, tomó sus pocas cosas y abandonó la casa y a Aureliano con Fernanda. Pasaron los años y Fernanda empezó a disfrutar de los recuerdos, una mañana Aureliano la encontró tendida en su cuarto vestida de reina. Aureliano, deseoso de seguir estudiando, salió a la calle en busca de ciertos libros. Así, Aureliano estaba consiguiendo traducir los pergaminos y empezó a disfrutar de ir a la librería.
19. Amaranta Úrsula regresó en diciembre. Apareció sin previo aviso, con bellos vestidos, hermosos collares y con su esposo. El hombre con quien se había casado era mayor que ella y tenía facha de navegante. Con Amaranta Úrsula llegó la felicidad. Volvió para quedarse y estaba dedicada a la salvación de la casa. Aureliano se mantenía encerrado en el taller y absorto en los estudios. Amaranta Úrsula acabó con las hormigas, revivió las flores, abrió las puertas y las ventanas. Su marido moría de amor por ella y le cumplía todos sus deseos. Una mañana, Amaranta Úrsula entró al taller y empezó a conversar con Aureliano. Amaranta Úrsula gozaba de hacer el amor con su marido sin importarles donde, Aureliano estaba profundamente enamorado de Amaranta. Se lo confesó a Negromante, una muchacha con la que Aureliano pasaba muchas noches. Un día, mientras el marido de Amaranta escribía cartas a sus amigos, Aureliano entró en la alcoba de su tía y la despojó de sus ropas. Lo que empezó en un forcejeo de resistencia terminó siendo un acto de amor y pasión.
20.Pilar Ternera se murió sentada en su mecedor de bejuco. Gastón, el marido de Amaranta Úrsula decidió viajar a Bruselas para supervisar sus negocios. Con su partida, Aureliano y Amaranta Úrsula se dieron a la tarea de amarse. Mientras ella cantaba de placer, Aureliano se iba haciendo más absorto y callado, porque su pasión era ensimismada. De pronto, Amaranta Úrsula recibió la noticia del regreso de Gastón, la mujer le respondió la carta contándole de su amor por Aureliano y, para sorpresa de ambos, Gastón los felicitó y les deseo lo mejor. La feliz pareja estaba esperando un hijo. Aureliano empezó a rastrear su origen pero no encontró a nadie que lo ayudara. Amaranta Úrsula hacía collares de vértebras de pescados, pero nunca encontró quien se los comprara. El niño nació y lo llamaron Rodrigo. Después de cortarle el ombligo, la comadrona se puso a limpiarlo ayudada por Aureliano. Cuando lo voltearon boca abajo descubrieron que el niño tenía cola de cerdo. La comadrona les dijo que podrían cortársela cuando el niño mudara los dientes, Amaranta Úrsula y Aureliano se quedaron tranquilos. Amaranta Úrsula estaba perdiendo mucha sangre y después de varios días se murió. Absorto en su dolor, Aureliano se olvidó de su hijo hasta que Nigromanta acudió para ayudarlo. Aureliano tuvo la revelación de encontrar en los pergaminos la historia de sus vidas y el trazo de su destino. Aureliano descubrió que su familia había estado condenada a cien años de soledad.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Los hijos de Hilario

Por Alejandro Mautino Guillén
Macedonio Villafán Broncano (Ancash, 1949) es escritor, crítico literario y catedrático universitario en la Universidad Nacional de Ancash Santiago Antúnez de Mayolo. En 1987 obtuvo el Tercer Premio Copé de Cuento con “Sueños y viajes en las quebradas”; en 1997, el Primer Puesto del Premio Nacional de Literatura Quechua de la Universidad Federico Villareal con el cuento “Apu Kolkijirka”, y es autor del libro “Los hijos de Hilario” (1999). A continuación, una versión resumida de la entrevista a Villafàn. 
En su libro de cuentos “Los hijos de Hilario”, ¿los temas lo fueron escogiendo o usted los escogió? ¿Cómo se articuló su contenido? 
Los temas propios surgen a veces como una suerte de respuesta a la ausencia de temas de otros escritores, como una especie de búsqueda de temas de los que no han hablado otros. En mi caso, fui consciente de que había que diferenciarse de de los que estaban cerca, como Óscar Colchado, o, un poco antes, del mismo Marcos Yauri Montero, o de los maestros Alegría y Arguedas. Vi, por ejemplo, que Óscar Colchado, en “Cordillera Negra”, se había orientado al hombre andino en espacios rurales. Entonces pensé que tenía que hacer algo diferente, pues advertí que había cambios. El hombre del Callejón de Huaylas, por ejemplo, más o menos por la década del 60 empezó a cambiar; se trataba de un campesino andino en transformación, con todas las posibilidades de insertarse en el espacio urbano. Entonces, me dije, acá está el tema, y encontré esta veta de la migración y de la transformación que va sufriendo el hombre andino frente al mundo urbano y la modernidad. 
Usted ha construido personajes que se resisten a la modernidad, pero que sin embargo no quieren ser ajenos a ésta.
Claro, toda transformación es conflictiva, no es fácil. De ahí que, efectivamente, podemos señalar que se trata de marcar los diversos rostros, las diversas instancias, o, si se quiere, las diversas caras de ese prisma en el que se encuentra el hombre andino. Este hombre andino puede transformarse sin sacar el pie del mundo rural, por ejemplo el personaje narrador de mi cuento “Fiesta grande”, o, de repente, en el caso de “Tantas amarguras por ella”, donde los padres buscan aferrarse a su mundo y no quieren que su hijo parta con la ola migratoria hacia la capital. Como tú dices, el hombre andino se ve inmerso en el conflicto de qué hacer ante un universo en que la modernidad atropella e invade su mundo. Yo creo que deben verse las múltiples facetas, los rostros, los conflictos, los diversos modos, y señalar qué avances y qué retrocesos se han producido.
¿Cómo logra configurar el efecto mítico en “Los hijos de Hilario”? 
Bueno, yo pienso que cuando se habla del hombre andino hay que hacerlo desde su contexto cultural, y lo mítico es parte obligatoria de ese contexto. El mito implica un lenguaje, un medio, un discurso de aprehensión del mundo; y pienso yo que un escritor que intente mostrar al hombre andino, necesariamente tiene que llegar al discurso mítico, un elemento que no se puede obviar. 
En su libro inédito “Pequeña nación” noto que la variante de la oralidad mítica e histórica, al final del relato, juega con la ironía, o es, en todo caso, un juego creativo que tiene que detectar el lector. ¿Qué plantea este libro? 
Este libro es, en principio, un proyecto que está en pleno desarrollo. Es una especie de puntas de ciertos icebergs que están en el mar; ahí está la mirada a la época de la Conquista, a los hechos históricos, y su interpretación desde el tiempo actual. La propuesta que estoy trabajando es una especie de visión de historias cortas de lo que es Ancash, pero no en sentido localista lógicamente. Pretendo más bien que sea engañoso. La pretensión es que el libro, a través de la suma en conjunto de los cuentos breves, sea una especie de símbolo de cualquier país latinoamericano, de cualquier región latinoamericana, o, en todo caso, de nacionalidades pequeñas en nuestra Latinoamérica. Aparte de la pretensión de hacer diversas voces, diversos discursos con diversos lenguajes, hay varias y múltiples cosas por ver en estos textos. 
¿Cómo ve el panorama actual de la literatura ancashina, hay un florecimiento responsable o irresponsable? 
Es heterogéneo, la heterogeneidad no en el sentido de Antonio Cornejo Polar, cuando habla del indigenismo, sino en cuanto a niveles. Yo estoy atento a toda la literatura en Ancash, desde los 70, y creo que ese problema persiste. Así como podemos encontrar poetas que se esmeran, que trabajan la palabra, que tratan de tener en cuenta, digamos, el contexto literario de este ciclo, de cómo se está haciendo literatura en otros sitios, hay otros que no piensan en ese problema, no se hacen problemas por eso y, sin embargo, publican libros. Hay gente que sí tiene mucho entusiasmo en que su arte sea duradero y genere discusión y debate, pues necesariamente pasa por una exigencia, por una búsqueda desde algún modo novedoso de escribir o de trabajar la palabra, entonces se van esmerando; pero hay otros que piensan sacar libros y nada más. Pero sucede también que a veces uno va a un encuentro de literatura o sobre literatura, y se encuentra textos con mucho descuido, entonces esa heterogeneidad de niveles persiste. No obstante, hay una tradición que está bien fundada en Ancash; en narrativa, por ejemplo, está cimentada en Zavaleta, en Yauri, en Colchado. Y si esta tradición está bien cimentada, ¿por dónde hay que continuar? Pues por el camino de mantener el nivel para que la literatura de nuestra región concite la atención de otras latitudes. 

martes, 31 de enero de 2012

Ancash: Escritor José Antonio Salazar Mejía Recibe Premio Regional "La Pluma De Oro"

Fuente: 

CHIQUIÁN QUERIDO / Blog de Nalo Alvarado Balarezo

ESCRITOR JOSÉ ANTONIO SALAZAR MEJÍA

RECIBE PREMIO REGIONAL "LA PLUMA DE ORO"

En mérito a su larga trayectoria como escritor de obras dedicadas a la niñez y a la juventud ancashina, el docente y escritor huaracino José Antonio Salazar Mejía acaba de recibir el premio regional "PLUMA DE ORO DE LAS LETRAS ANCASHINAS", otorgado por la Dirección Regional de Educación de Ancash. 

La ceremonia se realizó en el paraninfo de la Universidad Católica Los Ángeles en Chimbote el pasado martes 3 de mayo. El Director Regional de Educación Mg. Job Aguirre hizo entrega de la distinción a José Antonio Salazar señalando que es preciso premiar en vida a quienes destacan por su labor en bien de la educación regional. 

Como es sabido, José Antonio Salazar Mejía, magíster en educación, desde 1990 viene publicando obras para niños. Su primer trabajo fue la historieta "Atusparia y la revolución campesina de 1885", que a la fecha lleva cinco ediciones; también publicó "La historia regional para niños", "mitos ancashinos en historieta" y "orígenes de la cultura andina".

En el año 2000, fue reconocido por la Biblioteca Nacional del Perú "por dedicar su vida a escribir obras para la niñez peruana". 

En el 2006 publicó "Identidad, bases para el proyecto educativo regional de Ancash" y el primer tomo de su reconocida "Tradición histórica oral ancashina". En el 2009 publicó el segundo tomo de dicha colección y "7 ensayos de intraculturalidad ancashina", obra de carácter universitario.

José Antonio también destaca como eminente músico y compositor; al frente de "Los Hermanos del Ande", viene difundiendo la música regional ancashina desde 1977 y ha publicado el método de música "el cóndor canta". 
Por su trayectoria cultural, el magíster Salazar Mejía fue nombrado Director Regional de Cultura de Ancash en el período 2007 y 2008, dejando honda huella a su paso por dicha dirección regional. Se recuerda su convocatoria al Concurso de Música y Canto "Pastorita Huaracina", que este año cumple su cuarta edición, y su reconocimiento a personalidades de nuestra región a quienes confirió el título de "Patrimonio Cultural Vivo de Ancash", entre los premiados con dicha distinción figuran: Augusto Alba Herrera, Manuel Reina Loli, José Malca Landaveri, Víctor Unyén Velezmoro, y Carlos Eduardo Zavaleta, de reciente desaparición. En su gestión se construyó e inauguró el Museo Nacional Chavín, monumental obra arquitectónica que solo costó 6 millones de soles, en una muestra de eficiencia en el control de gastos.  
El profesor Salazar, a lo largo de treintaicinco años ha sido docente en las Instituciones Educativas "N. S. del Sagrado Corazón de Jesús", "Pedro Pablo Atusparia" y "Robert Smith"; también en el Instituto Superior Pedagógico de Huaraz, en la Facultad de Educación de UNASAM y en el programa de Maestria de la UNMSM. Es casado con la Sra. Hedy Cuadros Rodríguez con quien tiene una hija, María Isabel, quien estudia Antropología en la Pontificia Universidad Católica. 
Junto a José Antonio Salazar, quien fue elegido por la provincia de Huaraz, recibieron "LA PLUMA DE ORO" el dramaturgo Áureo Sotelo Huerta de Aija, el editor Rómulo Pajuelo Prieto de Caraz y el escritor Víctor Unyén Velezmoro de Chimbote.
Fuente: AEPA
.Publicado por Armando Alvarado Balarezo (Nalo) en 00:14 

domingo, 29 de enero de 2012

“El Príncipe”, de Nicolás Maquiavelo (Resumen)

Nuestro Invitado: Nicolás Maquiavelo
Introducción
El poder ha seducido a los hombres desde los tiempos más remotos. Su concepción y su práctica ha sido heterogénea a través de la historia de la civilización.
Pero nadie en muchos siglos se había aproximado a develar la naturaleza del poder en forma tan realista y desnuda como Nicolás Maquiavelo.
El propósito de este trabajo es analizar El Príncipe considerado como texto fundador de la ciencia política, aunque hoy en día esta disciplina se ha desarrollado mucho más allá de aquellas recomendaciones.
La idea que suele haber de Maquiavelo y su libro leído, es la del cinismo como actitud indispensable en las tares del gobierno.
Desarrollo
Si en la antigüedad, Constantinopla logró convertirse en una de las ciudades más importantes por su actividad cultural y comercial, Florencia logró un lugar excepcional por ese mismo aspecto durante los siglos XV y XVI. Esta ciudad se encontró envuelta en la difusión de las nuevas ideas de la revolución renacentista.
Se puede afirmar que esa urbe se constituyó en el epicentro del nuevo sistema político y cultural. Maquiavelo estuvo ligado desde muy joven a la administración política de esa ciudad y participó como arquitecto de la política exterior de la república. El vínculo más decisivo de Maquiavelo con su lugar de origen fue su indeclinable y permanente decisión de defender la libertad republicana. Bajo ese deseo logró modelar su obra y ligar su vida al destino político de Florencia, aportando de manera sólida sus conocimientos de gran valor histórico.
Su tiempo histórico es real y corresponde al proceso de transito de la Europa medieval a los tiempos modernos, sobre cuyas bases surgió posteriormente el modelo capitalista de organización de la economía. La libertad mental conquistada por el hombre del Renacimiento y que lo apartaba de dogmas para enfrentar de manera más creadora la realidad material, representa el nuevo espíritu con el que la burguesía ascendente organizó las relaciones sociales en la Europa de los siglos XIV, XV, XVI.
La liberación de la individualidad en el Renacimiento contrastó con el estancamiento de la economía y de la persona disuelta en el marco del grupo feudal.
Durante el Feudalismo el arte, el pensamiento y el comercio alcanzaron un nivel de estancamiento extremo. La individualidad logró sobrevivir a través del misticismo.
Éste fue el único escape de las ansias de pensamiento y acción.
No toda Europa logro ser cobijada por ese movimiento espiritual y económico renovador. En la Europa central el Feudalismo se mantuvo por varios siglos.
El desarrollo de la ciencia permitió la libre investigación de los problemas humanos y de la naturaleza. La realidad se confronta a partir de la razón y de la experiencia concreta con el mundo, desmitificando el método escolástico.
Maquiavelo constituye desde esa perspectiva una de las síntesis mas reveladoras del nuevo espíritu burgués, caracterizado esencialmente por una mentalidad profana e inquisitiva y para el cual la realidad inmediata y sensible es la fuente del conocimiento.
 Bajo el impulso de ese nuevo espíritu, Maquiavelo logró intuir que los valores y la moral tradicional cimentados por la iglesia católica no se ajustaban al mundo cambiante e inestable que surgía en Europa renacentista. La edad media había creado en Europa un sinnúmero de principados feudales fraccionados y dispersos. Todos ellos operaban como factores adversos a la necesidad de centralización del poder requerido por las nuevas clases sociales en su camino de expansión comercial. La amplia experiencia acumulada por Maquiavelo en las cortes europeas como representante de la cancillería florentina, su contacto con príncipes y su observación de las decisiones gubernamentales, le ofrecieron una visión excepcional sobre el carácter de los hombres de Estado y los alcances de sus actos políticos.
Con el tiempo Maquiavelo colocó este juicio en el autentico corazón de su análisis sobre el caudillaje político en El Príncipe.
En El Príncipe se complementan de forma extraordinaria el creador literario, el investigador histórico y el analista político. Con esas ventajas, esta obra pudo situarse entre la más bellas construcciones de la prosa italiana del siglo XV y de la literatura universal. El hombre que se sumerge en los hechos y que vive intensamente los acontecimientos políticos de su época, no riñe con el observador que luego los mide y los confronta con su visión del Estado y de la naturaleza humana.
Tema y Argumento
En esta obra se plantea una necesidad de cambio en la política de gobierno de Lorenzo de Médicis, el cual para conseguir una Italia unida, debería seguir los consejos de los 26 capítulos de “El Príncipe”. Los cambios que propuso son extraídos de la observación y se deberían basar en realidades.
El autor, intuye que los valores y la moral tradicionales no se ajustan a la cambiante e inestable Europa renacentista. Por eso muestra al gobernante: “el arte de conquistar el poder”, al que identifica como el Estado. Es este arte la política del gobernante, y ha de estar exento de toda norma. El bien común radica en el poder y en  la fuerza del estado, y no es subordinable en ningún caso a fines particulares (por muy sublimes que se consideren). Así el Estado podrá articular las relaciones sociales, garantizando que los hombres vivan en libertad a través de sus leyes. Solo así se logra el bien común, y todo lo que atente contra él puede ser rechazado, siendo cualquier medio lícito.
Podemos dividir el texto en diversos bloques atendiendo al contenido de cada uno de ellos. Así tendríamos un primer bloque que iría desde el capítulo I hasta el XI, donde se analizan la naturaleza y  clases de principados  como las condiciones para crearlos, consolidarlos y mantenerlos. Contiene definiciones de términos políticos.
Un segundo bloque serían los capítulos XII y XIV que tratan sobre el aparato militar, en ellos se aborda los riesgos inherentes a las tropas mercenarias tan habituales en su época y sobre las obligaciones del príncipe.
El tercer bloque que engloba desde los capítulos  XV hasta XXIII, reflexiona en torno a las cualidades que deben guiar las acciones de los príncipes, los recursos psicológicos que debe atesorar el príncipe moderno para conservar el poder y sentar las  bases de la dominación social sobre sus súbditos. Constituye este bloque la parte más universal y atemporal del discurso y sobre la que se han intentado fundamentar más las críticas morales a la obra a partir de la concepción maquiaveliana de la dialéctica entre medios y fines.
El cuarto bloque serían los capítulos tres últimos capítulos (XXIV hasta XXVI), que vendrían a ser la traducción de la crisis italiana de los aspectos anteriormente descritos. Es aquí donde toda la articulación teórica del texto alcanza su plenitud y se invoca al príncipe nuevo que levante desde su “virtud” el orden también nuevo que la necesidad histórica reclama.
La innovación de “El Príncipe” no se trata pues del tema, sino del contenido y del método de análisis: es una reflexión teórica que indaga rigurosamente la realidad tal como es y no como (moralística e idealmente) nos imaginamos que debería ser.
 Los problemas que afronta Maquiavelo no son problemas abstractos que se ponen en el plano de las categorías universales (moral, religión…) sino problemas unidos a la solución de una situación política concreta. Por esto “El Príncipe” se centra en la figura del príncipe nuevo como la única que pueda deshacer de manera adecuada la compleja trama de la crisis italiana.
 Por lo tanto el Estado, es la única fuerza sobre la que apoyarse, y el hombre (malvado por naturaleza, sin ninguna virtud sobre la que alzarse) se reduce a ser “ciudadano”, un simple “animal político”, al cual se puede juzgar por su grado de sociabilidad y por sus virtudes cívicas.
 La obra de Maquiavelo es una teoría del Estado, es decir de las formas de organización que permiten al hombre (venciendo su egoísmo instintivo) vivir en sociedad, vivir sin que el bueno pueda ser aplastado por el malo. De ahí su insistencia en el término “virtud” ya que le da un nuevo significado con una nueva carga moral (vitalidad, energía…). Esta virtud es la que distingue al verdadero hombre, al ciudadano, al hombre de estado, al príncipe, en definitiva.
Maquiavelo, resalta la diferencia entre tirano y príncipe, considerando tirano al que gobierna en beneficio propio y príncipe el que lo hace buscando los intereses del estado y de la colectividad. Por eso aconseja la violencia, la crueldad… pero solo cuando sean necesarias y en la medida en la que sean necesarias. La mayor parte de los dictadores han malinterpretado la figura del príncipe queriéndose comparar al personaje de Maquiavelo cuando en realidad por la definición que este nos hace, son tiranos.
El príncipe antes de ser gobernante ha sido hombre, y como todos los hombres es malvado, egoísta, voluble etc.; pero ha sabido, en el momento adecuado, adaptarse a la situación que le exige erigirse como líder para dejar de ser un simple ciudadano. El hombre del pueblo no se preocupa por contener sus emociones y sus pulsiones, es “libre” de actuar en función a sus propias necesidades, y por eso puede ser juzgado por su grado de sociabilidad y sus virtudes cívicas. Sin embargo el gobernante está atado a la moral publica que le exige una forma de comportamiento muy estricta, de la cual no le esta permitido salirse. Posiblemente en muchas ocasiones, por ser también hombre, tenga la necesidad de transgredir sus propias leyes: ahí es cuando surge el dilema, y es donde tiene que prevalecer el interés publico al privado para no caer en la tentación de anteponer sus prevalencias a las del pueblo. La persona que ha decidido tomar la iniciativa de llevar un pueblo, debe saber a lo que se expone, a lo que tiene que renunciar para ser un buen gobernante. Si no esta dispuesto a ello no debería plantearse ningún dilema, y podría seguir siendo un ciudadano mas, un hombre común que lleva a cabo sus intereses sin intervenir en los de los demás. 
Parecería que “el Príncipe” es concebido por Maquiavelo como una víctima de su posición, obligado a comportarse de determinadas maneras debido a la maldad de los demás, dispuesto a condenarse con tal de cumplir con su deber y mantener en vida el Estado. Esa moral cruel que le aconseja al príncipe está en función del bienestar de los hombres, que no es posible sin la existencia de un estado ordenado y tranquilo, seguro de los enemigos externos y no  “desordenado” por los enemigos internos.
Época
Durante los siglos XV y XVI, Florencia logró convertirse en una de las ciudades más importantes por su actividad cultural y comercial, era el centro de la difusión de las ideas de la revolución renacentista. Europa vive un proceso de transición hacia los tiempos modernos, donde el teocentrismo y el feudalismo ya no tienen cabida. La burguesía se nutre del comercio emergente y el nuevo modelo capitalista de organización de la economía empieza a amanecer.
La Edad Media había creado en Europa un gran número de principados feudales fraccionados y dispersos. Todos ellos operaban como factores adversos a la necesidad de centralización del poder requerido por las nuevas clases sociales en su camino de expansión comercial. La amplia experiencia acumulada por Maquiavelo en las cortes europeas como representante de la cancillería florentina, su contacto con príncipes y su observación de las decisiones gubernamentales, le ofrecieron una visión excepcional sobre el carácter de los hombres y los alcances de sus actos políticos.
El Príncipe
El Príncipe fue la obra póstuma de Maquiavelo. En ella podemos decir que el autor acabó de definir el “descubrimiento” de la posibilidad de una ciencia política autónoma, independiente de los antiguos principios generales y al margen de consideraciones de orden moral. Según Maquiavelo, el príncipe ha de seguir los preceptos de la utilidad, el valor, la virtud, la fuerza y la astucia.
Al escribir esta obra, el secretario florentino parte de realidades, a veces experimentadas personalmente, siendo coherente con su idea de la autonomía de la ciencia política. Se propone dejar de lado las utopías políticas, como la de Platón, para teorizar sobre un nuevo modelo de política más realista y aplicable a los gobiernos de su época. Francis Bacon decía que Maquiavelo se limita a describir lo que los hombres hacen realmente. Lo que son, no lo que debieran ser.
Aunque Maquiavelo empieza describiendo los diferentes tipos de principados, su objetivo es hablar del “príncipe nuevo”, es decir, del hombre que llega a dirigir un Estado por factores como la propia virtud, la buena fortuna, el favor del pueblo o la colaboración militar de otros príncipes. Para cada uno de estos casos, Maquiavelo expone causas y motivaciones, analiza posibles peligros y desequilibrios del poder o de las relaciones de éste con los súbditos y con los nobles o magnates del Estado.
Teniendo en cuenta las vivencias personales de Maquiavelo y su entorno político-social, no es de extrañar su pesimismo extremo.
Maquiavelo da mucha importancia al arte de la guerra como medio para lograr mantener un Estado íntegro y próspero, al igual que insiste en la importancia que el pueblo respete y tema a su señor. Él cree que un príncipe ha de dar una buena imagen de sus atributos, aunque en realidad no los tenga. Maquiavelo alaba la virtud de los gobernantes que son crueles con unos pocos y así mantienen el Estado, mientras que critica a los pueblos y príncipes crédulos que son buenos y dejan que sus enemigos destruyan una parte de su patria, seguros de que así la sed de conquista de sus enemigos se saciará.
El bien del Estado no se subordina al bien del individuo, y su fin se sitúa absolutamente por encima de todos los fines particulares por más sublimes que se consideren.
Pensamiento
El poder considerado como uno de los ámbitos de realización del espíritu humano y el fenómeno político visto como la expresión suprema de la existencia histórica, que involucra todos los aspectos de la vida, es la concepción que subyace en las disertaciones de El Príncipe.
El Renacimiento había dado inicio a la secularización del mundo y las cuestiones religiosas quedaban restringidas al ámbito de la conciencia individual. La ciencia renacentista había despojado al hombre de su armadura teológica y le había devuelto la voluntad de organizar su existencia sin temores o esperanzas de compensación espiritual.
El Estado también empezaba a concebirse como un poder secular no ofrecido a los individuos por derecho divino sino por intereses económicos, de clases o ambiciones personales. Fue esa gran mentalidad la que permeó la obra de Maquiavelo y de la que derivó su concepción del poder y de la política. Maquiavelo no es ajeno a la moral. Y supo intuir antes que sus propios contemporáneos que era imposible organizar un Estado en medio del derrumbe social de Italia.
Las opiniones posteriores sobre su obra, en lo concerniente a su política de maximizar los medios frente a los fines en el ejercicio del poder, ignoran que el escritor florentino fue un ardiente partidario de la libertad. Y lo demostró con sus escritos defendiendo las instituciones republicanas que fueron destruidas con la invasión de Francia y España a Italia; lo mismo que contra la corrupción, a la que consideraba una amenaza contra la libertad, virtud sin la cual ningún pueblo puede construir su grandeza. “La experiencia muestra que las ciudades jamás han crecido en poder o en riqueza excepto cuando han sido libres”, dijo Maquiavelo. “El fin justifica los medios”, no es una sentencia carente de moral y ética como han pretendido demostrar los críticos de Maquiavelo. Sencillamente es una reflexión en la que se reconoce que de las mismas circunstancias que enfrenta El Príncipe, él debe extraer las premisas necesarias para desenvolverse en un mundo cambiante.
El éxito de un soberano radica en tomarle el pulso a las situaciones, valorarlas y armonizar su conducta con la dinámica inherente a ellas. Son las necesidades las que impondrán una respuesta. Y con ello Maquiavelo demuestra que los hombres se miden con el mundo y actúan sobre él. Premisa infalible que había olvidado la Edad Media. Ello significa que la ambición de Maquiavelo de ver una Italia unida, expuesta de forma precisa en los consejos que en 26 capítulos sugieren al magnífico Lorenzo de Médicis, no constituyen un espejismo político sino que puede realizarse en la realidad material a través de la lucha por el poder y estimulando en los italianos los sentimientos comunes que configuraban la identidad cultural de ese país.
Existe una circunstancia concreta: Italia invadida por fuerzas extranjeras, y una necesidad real: la liberación nacional y la construcción de la unidad política. El medio para lograrlo es la guerra y el fin, adaptarse a las exigencias de los nuevos tiempos, organizándose como estado nacional. Para Maquiavelo los fines políticos eran inseparables del “bien común”.
La moral para el diplomático florentino radica en los fines y la ley constituye el núcleo organizador de la vida social. Todo lo que atenté contra el bien común debe ser rechazado y por ello “la astucia, la hábil ocultación de los designios, el uso de la fuerza, el engaño, adquieren categoría de medios lícitos si los fines están guiados por el idea del buen común, noción que encierra la idea de patriotismo, por una parte, pero también las anticipaciones de la moderna razón de Estado”.
Las simplificaciones de las que ha sido víctimas Maquiavelo, no han logrado minimizar esa nueva dimensión ontológica sobre el poder genialmente concebida por el estadista florentino. Para Maquiavelo está claro que ha diferencia de los países europeos, en Italia no había sido posible construir el Estado-Nación. El soberano que fuese a enfrentar este reto histórico, necesitaría de una suma de poder que lo convirtiera en un monarca absoluto. Esa empresa solo es posible si el gobernante dispuesto a llevarla a cabo, arma los ciudadanos para liberar a su patria de las fuerzas extranjeras. Cumplida esta tarea procurará ofrecer al pueblo leyes justas y éste a su vez , asumirá la defensa y seguridad de la nación.
El interés de Maquiavelo se centra, a través de toda su obra, en la política como “arte de conquistar el poder”. La política es por tanto el arte de el príncipe o gobernante en cuanto tal. Y el príncipe, en cuanto conquistador y dueño del poder, en cuanto encarnación del Estado, está por principio (y no por accidente) exento de toda norma moral. Lo importante es que tenga las condiciones naturales como para asegurar la conquista y posesión del poder, “que sea astuto como la zorra, fuerte como el león”. Dice Maquiavelo que el príncipe que quiere conservar el poder “debe comprender bien que no le es posible observar, en todo, lo que hace mirar como virtuosos a los hombres, supuesto que a menudo para conservar el orden de un Estado, está en la precisión de obrar contra su fe, contra las virtudes de la humanidad y caridad y aún contra su religión”.
Para Maquiavelo la razón suprema no es sino la razón de Estado. El Estado (que identifica con el príncipe o gobernante), constituye un fin último, un fin en sí, no solo independiente sino también opuesto al orden moral y a los valores éticos, y situado de hecho, por encima de ellos, como instancia absoluta. El bien supremo no es ya la virtud, la felicidad, la perfección de la propia naturaleza, el placer o cualquiera de las metas que los moralistas propusieron al hombre, sino la fuerza y el poder del Estado y de su personificación el príncipe o gobernante. El bien del Estado no se subordina al bien del individuo o de la persona humana en ningún caso, y su fin se sitúa absolutamente por encima de todos los fines particulares por más sublimes que se consideren.
El sentido de la vida y de la historia, no acaba para los hombres si ellos prosiguen en la tarea de perfeccionar la sociedad sobre bases racionales que los trasciendan más allá del simple plano individualista o de atomización social en el que viven dentro de las sociedades contemporáneas de finales del siglo XX. La permanente transformación de la política, como la soñó Maquiavelo, puede ser el camino para la humanización del poder y la sociedad.
Leer “El Príncipe” es enfrentarnos al triunfo del espíritu renacentista sobre la religión, como también bordear el lado más creador y sombrío de los hombres en la ardua e inconclusa tarea de perfeccionamiento de la conciencia humana y de la sociedad. Generalmente se afirma que la historia es el registro de los choques entre situaciones o estructuras extremas. Desde esa interpretación “El Príncipe” de Nicolás Maquiavelo es la síntesis de la disolución de un mundo, el medioevo, y el nacimiento de un nuevo principio de realidad en el que el hombre, volvía a ser la preocupación esencial de todas las cosas, el Renacimiento.
Si la política debía ser el arte de lo posible, para Maquiavelo ello significaba que ésta debía de basarse en realidades. Las necesidades de cambio que él formuló para su tiempo, fueron extraídas de su observación del mundo material y del estado de ánimo colectivo de sus compatriotas. Sin embargo en la médula de “El Príncipe” se encuentra la reivindicación del Estado moderno como articulador de las relaciones sociales y la necesidad de que los hombres vivan en libertad.
El Príncipe y su ética
El príncipe es un libro escrito por Maquiavelo para Lorenzo de Médicis, en muestra de su apreciación. Este libro habla de las distintas formas de obtener el poder, de como conservarlo y acrecentarlo, bajo una ética muy particular.
Contraria a la ética que nos inculcaron desde niños; la aristoteliana, que nos habla del respeto la mesura, el equilibrio y que tiene como bien superior la felicidad. Esta la ética que plantea Maquiavelo en su libro.
Maquiavelo considera correcto de una manera diametralmente opuesta, en vez de teórica, de una  manera práctica. Propone una ética pragmática, fría, mas que un ideal, un día a día, expresada en su máxima “El fin justifica los medios” es decir no importa como se logre mientas que se logre.
Considero la frase aplicable, pero con ciertas restricciones:
 Siempre y cuando los medios no contradigan el fin.
 Y el fin (sus beneficios u objetivos) sea muy poderoso.
En lo personal creo que esta ética, en el plano individual, puede ser llevada a acabo en situaciones excepcionales y no cotidianas, como solemos hacer. Además pienso que, aplicar ante cualquier situación, esta ética es un menoscabo a la inteligencia, ya que  demuestra que no somos capaces de idear una solución que concilie los medios y el fin.
Necesidad de la ley y de la fuerza por parte del gobernante
Se trata de un texto que encontramos en el capítulo XVIII de la obra de Nicolás Maquiavelo: El Príncipe.
 La idea principal responde a una defensa apasionada de cuál es el mejor modo de llevar a cabo las conveniencias del Estado.
 La ideología maquiavélica al respecto se refleja a través de una ética que no contempla más que llegar al fin perseguido, debido a lo cual quedarán automáticamente justificados todos los medios utilizados para ello, por condenables que puedan parecer.
 El párrafo primero es un alegato en favor de la tesis expuesta anteriormente. La idea de Maquiavelo de que un gobernante debe ser inflexible ante todo para preservar el bien del Estado, aunque sea a costa de una conducta moralmente indigna.
 Ello suscitó la inmediata incomprensión de casi todos sus coetáneos que lo interpretaron como una astucia maligna, saltaron los mecanismos de defensa sociales y pronto se estableció una corriente antimaquiavélica en defensa de las bases morales hasta entonces establecidas que aún perdura en nuestros días, asociada a la idea de astucia, mala fe y cinismo en política.
 Cosa bastante injusta porque Maquiavelo no acepta ni legitima la violencia como norma del obrar político, sino sólo en casos extraordinarios y en orden, no al mantenimiento del poder por parte del gobernante, sino en orden al bienestar de todos.
 El segundo párrafo establece la necesidad de uso por parte de los gobernantes de la fuerza bruta como conveniente complemento para reafirmar el poder propio de quienes poseen la inteligencia para aplicar las leyes que aseguran el bien del Estado. Esa fuerza bruta será un buen complemento porque utilizada con inteligencia asegura el sometimiento de los demás hombres y por tanto el poder.  
En el tercer párrafo la tesis anterior se desarrolla desvelando el pensamiento de Maquiavelo. Se expone el mejor modo de reafirmarse y asegurarse en ese poder. Para él está claro que aunque puede que los hechos acusen los resultados excusarán; de modo que la falta de escrúpulos debe ser tenida como el modelo correcto de actuación para el buen gobernante. Y esto lo justifica mediante la teoría de que el hombre es malo y al ser malo lo mueve su naturaleza. Tal teoría la demuestra exponiendo los numerosos ejemplos de ello que a lo largo de la historia se han sucedido. Ejemplos que dejan al descubierto y sin lugar a dudas, cómo cada desastre social, guerras, miseria, etc…, ha sido siempre culpa de los mismos hombres que movidos por su propia maldad actúan siempre unos en contra de otros, destruyendo todo cuanto se ha construido, resultando el más perjudicado el Estado.
 Por eso no pasa nada si se actúa para defenderlo en contra de quienes lo atacan.
 Como se ha dicho, prueba de ello son los numerosos ejemplos que se van repitiendo cíclicamente, por lo que habrá que anticiparse al desastre para atajarlo sin miramiento alguno. La falta de ética será excusable en la aplicación de tal precepto porque precisamente va en contra de la maldad humana y en bien del Estado.
 Alude algunas cualidades animales para ejemplarizarlo. El gobernante debe poseer la astucia de la zorra en combinación con la fuerza del león, para librarse de las trampas y los lobos, que son al fin y al cabo los traidores y los opositores al gobernante. Aconseja que tales “virtudes” se disfracen y se disimulen para mayor efecto de tal arma.
 Y vuelve a justificar la necesidad de falta de escrúpulos debido a esa naturaleza humana maligna de la que el Estado debe protegerse.
 Por tanto, si se utilizan el engaño y el incumplimiento de promesas no pasa nada porque siempre hay gente dispuesta a dejarse engañar y siempre hubo quien faltó a sus promesas antes.
 En el párrafo cuarto utiliza la eminente figura del Papa Borgia, Alejandro VI como ejemplo para la idea anterior, un hombre que utilizó la técnica del engaño brillantemente para la consecución de sus fines porque conocía perfectamente dónde se movía y cómo era cada quién y por tanto, qué debía darle a cada cual.
 El autor del texto entendía perfectamente la actitud de Alejandro VI porque tampoco a él le interesó nunca la religión más que como un instrumento más de manipulación política.
 Por tanto ello se complementa con otra idea que también aparece: el gobernante necesita ser un maestro de la manipulación y la seducción mediante el lenguaje para manipular al pueblo tanto en sus creencias y opiniones como para asegurarse su incondicional adhesión. Es así como el gobernante debe aprender a instrumentalizar las pasiones humanas y confundir las cabezas de los hombres con todo tipo de embustes ya que en política sólo cuentan las apariencias aprovechando que la mayoría de la gente vive muy alejada de la realidad.  De nuevo la torpeza humana sirve como excusa para dar rienda suelta a toda clase de manipulaciones e intrigas.
 El párrafo quinto es una prolongación de la tesis anterior que entra ya en el terreno de las influencias que Maquiavelo recibe del modelo político de la República Romana, que él tanto admira. Habrá que llegar a la crueldad si es preciso, aunque siempre distinguiendo entre “la bien usada y la mal usada”, y lo más importante de todo que la virtud política del gobernante la va a constituir precisamente saber conservar su Estado a base de distinguir cuando no debe alejarse del bien y cuando va a necesitar entrar en el mal para ello.
 Es el bien común y no el privado el que legitima la violencia en determinadas situaciones pero, puesto que con sus acciones lo que el gobernante busca son buenos resultados, debe conocer bien el alma humana para atacarla allí por donde sea más oportuno, manipulación al fin, y si para ello necesita entrar en el mal deberá colorearlo y disimularlo para asegurarse el éxito y no el desprestigio. Sacar provecho de todo y de cada situación.
 El párrafo sexto es la conclusión final de todos estos preceptos:
 La defensa de la conveniencia de manipular al vulgo, razonando para ello que el vulgo lo único que valora es el resultado final, puesto que la naturaleza humana es limitada y sólo alcanza a ver lo que muestran las apariencias.
 Con ello excusa el engaño y demás medios inmorales.
 Todo con el único fin de salvaguardar la seguridad y el bienestar del Estado.
 Siempre obligarse a aparentar bondad, buenas maneras, correcta moral en definitiva, porque ello asegura la ventaja a la hora de la manipulación.
 Como se expone en el párrafo tercero, surge la apología a la idea de que los hechos acusan pero los resultados excusan.
 Utilización de la figura de César Borgia como modelo a seguir ante todo lo expuesto. Aunque el personaje se refiere de un modo velado, queda patente su personalidad “correctamente maquiavélica”. Su actuación puramente contradictoria a su predicación pero totalmente efectiva a sus fines era el mejor ejemplo con el que el autor podía ilustrar su texto.  
Contexto Histórico e Ideológico de Maquiavelo y “El Príncipe”
El absolutismo papal correrá parejo al desarrollo del poder monárquico creciendo a expensas de los poderes rivales . El poder político se condensa en manos del monarca siendo común la concepción del soberano como fuente de todo poder político.  A finales del siglo XV se produce una remodelación de las instituciones medievales por los cambios económicos producidos y debidos a una mejora de las comunicaciones produciéndose un cambio en el ámbito geográfico el cual pasará a ser local. El mayor beneficio de mercado será el aventurero, comerciante dispuesto a aprovechar cualquier situación y que domina la producción encontrándose fuera de la potestad de gremios y ciudades. Este comercio debía encontrarse políticamente en manos de un gobierno de mayor poder que el local. Esta burguesía será el enemigo de la nobleza necesitando de un poder fuerte cuyo centro será el monarca poder político y militar. Se ganará en un gobierno ordenado y eficaz.
El absolutismo moderno
Las instituciones medievales han fracasado encubriendo a menudo el fracaso de las monarquías y estas pasan a ser absolutas derrocando a los poderes del constitucionalismo medieval y a las ciudades-estado libres en las cuales se basó la civilización medieval. Expolia los monasterios y los eclesiásticos son sometidos al control monárquico desapareciendo la autoridad jurídica de la iglesia. En España la era de la monarquía absoluta se inicia con los Reyes Católicos convirtiéndose el país en una de las mayores potencias. En Inglaterra comienza con la dinastía Tudor cuando Enrique VII se ve obligado a conseguir el apoyo de la nobleza, establecer el orden y fomentar el comercio. En Alemania la situación se retrasará.
Francia es el ejemplo donde la Guerra de los Cien Años afectó sobre todo a la nobleza y en el XV es la nación más unida y compacta agrupando toda la fuerza militar bajo las manos del rey, el cual someterá a los disidentes y a los feudatarios asimilando impuestos e imponiéndose a la iglesia quedando el monarca como único representante de la nación. Será Maquiavelo quien revolucione la teoría política del momento junto a una nostalgia hacia la civilización romana.
Italia y el Papa
En estos momentos Italia se encuentra dividida en cinco estados y en 1512 cae la República Florentina ejemplo del destino de los estados débiles. El Estado Pontificio se convertirá en un estado fuerte y compacto. Ya no serán árbitros pero conservan la soberanía de la Italia Central. En toda la península existe una fuerte división entre los tiranos y la mayoría de la población cree que la Iglesia es culpable de dicha situación. Dentro de una sociedad cargada de tintes libertinos y corruptos donde el individuo es egoísta.
El Príncipe trata de las monarquías o estados absolutos siendo la indiferencia moral ante los medios utilizados la principal característica del pensamiento de Maquiavelo junto a la fuerza y astucia como puntal de un gobierno bueno . Escribe sobre la mecánica de gobierno siendo de su interés las medidas políticas y militares. La finalidad política es conservar y aumentar el poder político y la medida de su éxito la consecución de ese propósito independientemente sea cruel o injusta.
Sobre esta indiferencia moral nunca se puede presuponer que tomase como modelo a alguien. Condena la servidumbre cristiana y con ella a la religión Cristiana valorando mucho mas a las antiguas religiones paganas. Nunca duda que la corrupción del ciudadano hace imposible al buen gobierno y cree que eran las virtudes cívicas de los antiguos romanos las que hicieron posible el imperio pero este no tiene porque ser así en los gobernantes juzgando de forma diferente a los dos puesto que en el gobernante se encuentra fuera del grupo. Utiliza los ejemplos de la historia pero no puede llamarse propiamente empírico.
Egoísmo universal
Será en aquello que Maquiavelo se basa recíprocamente en la necesidad de seguridad buscando el apoyo de un gobierno fuerte. Los hombres desean conservar y tener mas, eso hace que estén continuamente en lucha por la realidad de la escasez natural. Observa que generalmente los hombres son malos y que el gobernante prudente debe basar su gobierno sobre ese hecho, puede matar pero no saquear. En Italia el problema se encuentra en fundar un estado sobre una sociedad corrompida donde el único gobierno posible sería la monarquía absoluta. Solo se puede ordenar mediante el poder despótico. Junto al egoísmo humano existe asimismo la constante lucha que hace que la derrota pueda estar cerca de los pasos de la política.
El legislador omnipotente
Un estado afortunado tiene que ser fundado por un solo hombre, lo cual determinará el carácter nacional de su pueblo, la restauración de una sociedad debe ser efectuada por un legislador. No existen límites a lo que puede hacer un estadista siendo el poder lo único que puede mantener unida a la sociedad y las obligaciones morales que existen tras ella. El gobernante como creador del Estado está fuera de toda moral no siendo digna la violencia destructiva. El príncipe modelo encarna astucia y egoísmo y aprovecha vicios y virtudes, el cuadro idealizado de un tirano del XVI. Desconfía de las medias tintas políticas admirando al déspota y al pueblo que se gobierna a sí mismo bajo el imperio de la ley. No convertirá a su legislador en teoría del absolutismo político.
Republicanismo y nacionalismo
Todo gobierno debe encontrarse regulado por ley. El gobernante no debe tocar la propiedad ni a las mujeres de los súbditos. Prefiere elección a herencia, empleo de la severidad con moderación y libertad de expresión estimando el gobierno liberal y sujeto a las leyes. Aristocracia y nobleza no son más elementos perniciosos para cualquier gobierno útil. Otro elemento distorsionador es el de los soldados mercenarios que agotan el oro y no son útiles para cuando verdaderamente sé les necesita, por ello el gobernante debe dispone de un ejercito compuesto por sus súbditos, equipado, disciplinado y enlazados con el estado por la lealtad. Espera que algún tirano de Italia pueda encargarse de la tarea de organizar y unificar el estado italiano aunque no tiene nada que pueda verse como una teoría de unificación.  Su meta sería conseguir la ciudad-estado expansionista.
Más que cualquier otro pensador político, Maquiavelo será el creador del significado de la palabra Estado como fuerza organizada dentro de un territorio.
Los primeros reformadores protestantes
Esta reforma mezcla teoría política con reformas de credo religioso y con problemas de dogma teológico. No se producirá nada semejante a una teoría política puesto que los diversos eruditos comparten el mismo fondo cristiano. La semejanza de esas convicciones políticas depende mas de las circunstancias y las diferencias de las existentes entre las diferentes iglesias. Las teorías políticas no tienen porqué coincidir con las religiosas. La rotura de los protestantes con Roma no significa la no insmicución del clero en la política o la interferencia del poder secular en el religioso. Ahora la religión depende en mayor grado de la política. Por vez primera se quebranta la unidad de la iglesia y los resultantes siguen actuando de manera autoritaria donde se corta el poder de la iglesia, el mantenimiento de este queda en manos del poder secular. El estadista considera el mantenimiento de la religión como garante del orden público.
Obediencia pasiva y derecho de resistencia
Se aumenta y consolida el poder de las monarquías y la reforma depende de poder contar con el apoyo de los príncipes con la consecuencia de robustecer más al poder ganando peso la monarquía absoluta. Los grupos reformistas luchaban contra el Papa y la franja lunática, movimiento reprimido cruelmente. Monarquía, economía y reformadores se unen realizando la forma típica del estado europeo.
En el Norte se producen minorías religiosas relativamente fuertes que acaban siendo fuentes potenciales de desorden lo cual hará surgir una política de tolerancia religiosa basada en la común lealtad política. Así amalgama de religión y política es completa siendo un articulo primordial el respaldo a los gobernantes. La verdadera religión incluye el derecho a disentir del gobierno y a resistirlo en interés de esa verdad. En esos momentos serán los reyes herejes quienes están devastando la iglesia. El derecho a resistir deriva de que los reyes poseen su poder a través del pueblo y pueden ser llamados a cuenta por él.
Martín Lutero
Tanto el cómo Calvino se basaron en razones idénticas, sosteniendo que la existencia del gobernante es mala, algo que no se demostrará coherentemente e históricamente. Lutero considera que la sustancia de la religión se basa en una experiencia mística y personal donde el exterior supone una ayuda para alcanzar esa experiencia. Las acusaciones que vierte hacia la iglesia de Roma se basan en agravios antiguos atacando los privilegios especiales del clero y por tanto en asuntos temporales los clérigos tienen las mismas responsabilidades que los seglares aunque no puede prescindir enteramente de la disciplina y autoridad eclesiástica y por ello es llevado a pensar que hay que reprimir la herejía.  
El resultado práctico de su ruptura con Roma fue que el poder secular se convirtió en agente de la reforma contribuyendo a crear una iglesia nacional con el deber de obediencia pasiva de los súbditos. Tenía confianza en las magistraturas y ninguna en las masas. Los Príncipes eran súbditos del Emperador y se vio obligado a admitir que podría existir una resistencia hacia este cuando se excediera de su autoridad aunque de manera muy vaga. Así sus iglesias serán ramas del Estado y los frenos del poder secular desaparecen ganando la religión en espiritualidad y el estado en poder.
Calvinismo
Desde Holanda, Escocia y Norteamérica se extiende en Europa Occidental la justificación de la resistencia. En un principio Calvino postulaba la obediencia pasiva, pero en Francia y Escocia se encuentra en oposición a unos gobiernos que no puede someter. También en principio su doctrina adolece de consideraciones hacia el liberalismo o el constitucionalismo teniendo campo libre en una teocracia antiliberal y opresora. Se oponen a la mezcla estado-iglesia para que esta ultima tenga el poder necesario disponiendo del apoyo secular. El gobierno calvinista dio las dos espadas al clero con el resultado de un intolerable gobierno de santos con inmiscución entre los asuntos íntimos. Su ética es una ética de acción como que el instrumento elegido por la voluntad de Dios es el hombre donde su creencia es la de un sistema cósmico de dependencia cuasi militar agotando el vocabulario del derecho romano y su disciplina es la del domino sobre sí mismo haciendo de las iglesias calvinistas la parte militante del protestantismo. El reformador moral presenta un carácter autocrático dando a los santos el derecho de gobernar y da mayor valor a las instituciones seculares siendo su primer deber mantener el culto a Dios desterrando la herejía. Aspira a la censura moral por la influencia que da al clero. Incluye la representación por elders lo cual no significa que quiera introducir la democracia. En teoría todo el poder reside en el cuerpo cristiano aunque no existe autonomía. En Escocia donde la asamblea general se compone de presbíteros y sínodos era más representativa de la generalidad de la nación que el parlamento escocés. Aquí la reforma es un movimiento popular contra la corte, algo que en sus inicios no postula el calvinismo. Este no es recomendable en una nación donde el monarca sea el jefe temporal puesto que el calvinismo cree en la superioridad de la autoridad espiritual, hace autónoma a la iglesia incluyendo al clero y a los seglares y en las iglesias nacionales. Si no hay obispo no hay rey. Esta es la forma de poder eclesiástico defendida por la oposición. Es no-monárquica.
Como el poder secular es el medio externo de salvación, la posición del magistrado el honorabilísima y la resistencia hacia el es resistencia hacia dios, así que el ciudadano privado no tiene porque opinar en asuntos políticos. El mal gobernante es un castigo devino por los pecados del pueblo y la sumisión es hacia la magistratura no hacia la persona. La ley de dios obliga tanto a jefes como a súbditos y la ley civil fija la pena para lo intrínsecamente malo pero el castigo hacia un magistrado compete a Dios. Señala que hay constituciones en las que ciertos magistrados menores tienen el deber de resistencia hacia la tiranía en beneficio del pueblo, el derecho a resistir deriva de Dios, pero no es un derecho general del pueblo a resistir. El poder soberano es un conjunto y uno de los que participan en el tiene el derecho a impedir el abuso del otro. La teoría constituirá una mitigación aristocrática de la doctrina general de los derechos naturales inherentes al pueblo. La obligación del gobernante es actuar hacia Dios, no hacia el pueblo, todo deriva de Dios. En el sistema solo hay lugar como rey hacia Dios. Reproduce el antiguo sistema mixto  criticando la monarquía hereditaria. Es marcadamente aristócrata. Su teoría es inestable por ser fácil presa de las circunstancias puesto que si el gobernante no acataba sus normas si que debiera resistírsele.
Jhon Knox
Será quien realice el primer cambio de posición por la situación del protestantismo escocés. La corona es católica y por ello puede esperar mucho de una política de resistencia y así logra la reforma escocesa. No se aparta de los principios de Calvino como la superioridad sobre la iglesia católica o el deber de imponer la verdadera religión a aquellos que no la aceptan voluntariamente. Así en Escocia afirma que es su deber corregir y reprimir a un rey que actúa contra la verdadera religión. Abandona la creencia que la resistencia es siempre mala y apoya a esta como parte del deber de apoyar a la religión. Es el deber religioso, no los derechos del pueblo.
Conclusiones
“El Príncipe” es el manual del gobernante renacentista, secular, profesional, nacionalista y expansionista.
Breviario del arte de conservar el Gobierno, desiste de todo intento de buscar una justificación teológico-racional del poder: el poder se justifica a sí mismo y es árbitro absoluto de todo lo que, pretendidamente eran sus reglas, incluida la moral. Tres son los factores que juegan en todo el proceso de adquisición, conservación y pérdida de sus principados: fortuna, virtud y talento / mérito.
Escrito con gran elegancia y en un estilo claro y sencillo, muestra, asimismo, una gran erudición histórica y un intelecto poderosos en la capacidad de extraer conclusiones y de razonar. Probablemente quepa mantener la tesis de que Maquiavelo era republicano (seguramente, también, demócrata) y partidario de un gobierno justo y no despótico, sin necesidad de hacer muchas filigranas para ello: “ Es mejor que el príncipe sea justo (o en todo caso, que lo aparente)”. Gran lucidez en todo lo relativo a las consecuencias políticas de la actuación moral. Notable el nacionalismo Maquiavélico.
En ellas sostiene que las normas de la política practica se apartan se apartan de las establecidas para
la ética por lo que los actos y resoluciones del gobernante deben inspirarse en motivos de orden político, sin consideración a los conceptos del bien y del mal
Política
En esta obra la política aparece por primera vez tratada como ciencia en ella se analiza los medios y procedimientos por los cuales un hombre ambicioso pudo llegar al poder supremo de un país. Maquiavelo estudia al gobierno de los principados desde su punto de vista, como una ciencia.
En esta Maquiavelo hablaba de  las distintas clases de principados, de la dificultad de gobernar unos y de la facilidad de gobernar otros.
También se habla de ejemplos en los que se representan los diferentes casos de adquisición de reinados. Sin embargo Maquiavelo aisló el  problema político y solo se concentro en este y perdió de vista muchos aspectos que están ligados a la constitución y administración del estado mismo.
 Maquiavelo  al pretender dar lecciones a los reyes, dio lecciones a los pueblos.
 Maquiavelo escribió cosas provechosas, siguiendo la verdad efectiva de las cosas.
 El Príncipe es un libro Republicano.
 Los hombres son malos y están dispuestos a demostrarlo si la ocasión lo amerita.
 La virtud es todo lo que resume un dirigente.
 La accione del príncipe no será moral, sino ordenadora.
En resumen El Príncipe de Maquiavelo tuvo y tiene un gran interés político. Su autor ha sido definido en muchas ocasiones como un personaje de enrevesadas ideas (de todos es conocida la popular expresión “tener ideas maquiavélicas”). Sus reflexiones han sido objeto de muchas críticas, para él la moral y la ética se dejan en un segundo plano cuando se trata del mantenimiento del gobernante en el poder. Así justifica determinados comportamientos y cualidades  que debe tener el príncipe para mantenerse en el poder. Estas condiciones y aptitudes se resumen en su capacidad de aprovechar situaciones y manipular deseos y voluntades de tal modo que sean consideradas como medios y no como fines, cualidades que a nosotros nos parecen amorales. Según él un príncipe puede ser cruel “…debe por tanto un príncipe no preocuparse de la fama de cruel si a cambio mantiene a sus súbditos unidos y leales porque con poquísimos castigos ejemplares será más clemente que aquellos otros que por excesiva clemencia permiten que los desórdenes continúen”; puede ser hipócrita “… es necesario saber colorear bien esa naturaleza y ser un gran simulador y disimulador” y sobre todo y lo más importante  se le permite el uso de la violencia como instrumento de cohesión social, si bien no es bueno su uso continuado.
Otro aspecto importante de su obra es el profundo desprecio hacia la concepción humana, motivadas por una situación política controvertida y por una visión personal del mundo y de los hombres totalmente pesimista. Así se observa en muchas de sus frases: según él el hombre no es bueno “…porque un hombre que quiera hacer en todos los puntos profesión de bueno, labrará necesariamente su ruina entre tantos que no lo son”, describe las cualidades de los hombres  “…se pude decir de los hombres lo siguiente: son ingratos, volubles, simulan lo que no son y disimulan lo que son, huyen del peligro, están ávidos de ganancia; y mientras les haces los favores son todos tuyos, te ofrecen la sangre, los bienes, la vida, los hijos cuando la necesidad está lejos; pero cuando se te vuelve encima vuelven la cara…”.
A pesar de estas reflexiones que hace Maquiavelo no debe, a modo personal, ser objeto de una critica despiadada, pues detrás de ese pesimismo y frialdad moral se encuentra un profundo análisis políticos que en algunos momento parecen referirse a nuestro tiempo con una total vigencia, lo que convierte a Maquiavelo , más que en un pensador “moderno”, en un politólogo contemporáneo.
Lo que si que esta claro es que un buen político tiene que hacer prevalecer los intereses de quien representa sobre los suyos propios, y que por esto es, en parte, “prisionero” de sus actos (de todas formas no tienen derecho a quejarse, porque son ellos los que han elegido seguir ese camino). Esto es lo que no parecen haber entendido la gran cantidad de hombres que han querido imponer sus ideas a costa de los intereses de los que supuestamente deben apoyar y defender.
En conclusión Maquiavelo describe las mentiras, los métodos inmorales, las tácticas de cómo ganarse a su pueblo, propuso las condiciones que habían de caracterizar a un príncipe, entendida esta figura como la cabeza o jefe del Estado.
El hombre, desde el principio de los tiempos, se ha relacionado a partir del poder o la aspiración a éste. Pero conseguir manipular y gobernar a una persona o a un estado no es sencillo. Se necesita ser un buen estratega, cínico y hábil, manipulador de las masas, hipócrita en las acciones, fuerte y justo en los movimientos. Mantener el poder requiere un gran esfuerzo y una gran destreza que no todos los hombres poseen. Maquiavelo, cuando escribió El Príncipe era consciente de esta realidad. Por eso, dedicó su obra póstuma a los políticos de su tiempo.
“A los hombres se los ha de gobernar con mano de acero dentro de guante de terciopelo” – Napoleón Bonaparte
Las ideas de Maquiavelo marcaron el inicio de la política como la conocemos hoy en día. Todo gobernante actual que no siga sus consejos no podrá mantener su poder durante un largo periodo de tiempo.
“Lo que impulsa a los adversarios a venir hacia ti por propia decisión es la perspectiva de ganar. Lo que desanima a los adversarios de ir hacia ti es la probabilidad de sufrir daños” – El Arte de la Guerra (Sun Tzu)
La obra de Nicolás Maquiavelo representa una interesante perspectiva para comprender la evolución social y política del mundo moderno surgida en el Renacimiento.
Desde el año 1513, fecha de su publicación hasta hoy, el impacto de ese tratado de política, El Príncipe ha suscitado las más complejas y atrevidas interpretaciones en los estudios sobre el fenómeno del poder y en los gobernantes mismos.
Maquiavelo no era un mal hombre, ni un asesino, ni un intrigante de sangre fría. Por lo contrario, era un ardiente partidario de las instituciones republicanas, que percibía más claramente que el resto de sus compatriotas. Como ningún Estado podría prosperar donde la moral había fallado, como había ocurrido en Italia.
En lo personal me parece que fue el implacable realismo de Maquiavelo lo que permitió diagnosticar precozmente el sentido del naciente orden europeo, establecer los fines ideológicos que convenían a la comunidad de la que formaba parte y señalar los medios eficaces para lograrlos a partir de las situaciones reales que predominaban en la Italia de su tiempo.
Esta obra de tipo filosófica y política representa una interesante disertación y realidad que ayuda a comprender la evolución social y política del mundo del renacimiento.
El Príncipe deja complejas y atrevidas interpretaciones acerca del poder y los gobernantes. El realismo de Nicolás Maquiavelo fue implacable,  demostrando un sentido de orden, fines políticos e ideológicos que pueden ser convenientes para la comunidad señalando métodos sagaces, inteligentes, astutos, lógicos y eficaces para lograrlos a partir de situaciones reales que predominaban en aquel tiempo.